Parroquia San Francisco de Asís

c_289_175_16777215_00_images_San_Fsco_de_Ass.jpg La parroquia de Bánica data de muchos tiempos atrás. Según los moradores para los años 1800, ya esta Iglesia  existía. Confirmándose esto con la edificación de su templo, que según datos, fue construido a finales del siglo XVII.

Cuenta el Señor Lionicio de la Rosa Alcántara, que sus antepasados (abuelos) le contaban, que un señor llamado Godo estaba buscando colmenas, y mientras caminaba escuchó unos golpes como de alguien que martillaba,  trató de acercarse al lugar, subiendo pendientes y laderas de piedra, cuando llegó a la puerta de una cueva muy grande desde donde salían los golpes, trató de descubrir quien golpeaba pero no encontró a nadie, lo que sí encontró fue una imagen de alguien que estaba dentro de la cueva, salió inmediatamente y dio aviso a los administradores de la iglesia de los que no recuerda nombres, estos subieron al lugar y efectivamente, encontraron la imagen, determinándose que era  de San Francisco, la tomaron y la llevaron para la Iglesia, la colocaron en uno de los lugares preestablecidos para imágenes pero cuando volvieron a buscarla ya había desaparecido, volvieron  a subir a la cueva y allá la encontraron.

Desde ese entonces, los creyentes hicieron este lugar un lugar de oración y peregrinación, también un lugar de pedir favores San Francisco mediante promesas y no faltaron los que afirman haber  recibido grandes milagros mediante este tipo de plegarias. Estas noticias milagrosas de san Francisco se fueron expandiendo por todo el país y en poco tiempo este lugar se convirtió en un lugar de peregrinación para gentes de todas partes, cosa esa que podemos ver hoy día.

A pesar de tener un lugar de peregrinación, los servicios religiosos de esta iglesia durante muchos años fueron dados por sacerdotes que venían desde otros lugares: Santo Domingo, Azua, San Juan, etc. Entre los que recuerdan Padre Fray Lorenzo, Padre Bartolo y Padre Elvira. Según una carta archivada en un archivo ya para 1934 existía en Bánica una casa curial. Cuentan los moradores que los sacerdotes iban al lugar y duraban algún tiempo celebrando los sacramentos y las Misas luego regresaban a sus parroquias.

Las personas que iban de peregrinación al cerro, se alojaban en casas de familia, por no existir caminos para regresar, estos peregrinos viajaban en mulos y caballos durante varios días, comenzaban a llegar a Bánica desde el día primero hasta el día cuatro. El templo era construido de ladrillo y techado de zinc, En el gobierno de Trujillo fue reconstruido de concreto armado y techado de tejas. Luego fue remodelado por el gobierno de Joaquín Balaguer en 1967.

Según el Sr. Benjamín: En 1963 llega a Bánica procedente de Estados Unido por solicitud del señor: Osías de Mora (Shao), un sacerdote llamado Ramón Conard. Nombrado párroco por Monseñor Tomás Reilly, Obispo de San Juan de la Maguana quien de vez en cuando venía a Bánica para celebrar los sacramento de confirmación. Desde 1963 hasta 1971 Ramón  se desempeñó como párroco quien junto a otros sacerdotes: Padre Apolinar y Padre Donald desarrollaron un gran trabajo de formación, organización y una gran labor social a favor de todas las comunidades de Bánica y también de Pedro Santana.

Dentro de las actividades que estos desarrollaron están: formación de grupos de oración, entre los que podemos citar: Los del Sagrado Corazón de Jesús, Legión de María, Wenseslao entre otros. En 1966 vino de Santo Domingo un sacerdote llamado Francisco de la congregación Franciscana, y fundó la comunidad franciscana aquí en Bánica con 9 miembros. Otros proyectos llevados a cabo por ellos fueron de construcción de caminos vecinales, proyectos de ayuda para los agricultores, bomba de reguío y un tractor para abrir caminos.

Otro proyecto que realizó el Padre Ramón fue la construcción del edificio que aloja el actual Liceo de Bánica, propiedad de la Parroquia; Una factoría de moler arroz; Un proyecto de Cáritas parroquial que repartía semanalmente 200 tickets para la entrega de alimento, ropa y atención médica.

La década del 1990 también fue de mucho progreso para esta parroquia: En el año 1991 la Diócesis de Arlington Virginia USA. Llega de misión a la parroquia de Bánica, enviando al Padre Gerardo Creedon como párroco de Bánica,  quien durante 4 años (1991- 1995) junto a la Hna. Joanna que ya se encontraba de misión en Bánica, le dan un gran empuje  a los trabajos pastoral y social, a través de las Comunidades eclesiales de base (C.E.B.s), la cual se venían instrumentando con la asesoría de Joanna ya antes mencionada. Estas comunidades tuvieron un gran impacto en las comunidades por su identificación con los problemas sociales y luchas comunitarias por mejorar su calidad de vida.

Desde estas comunidades se formaban los catequistas, los celebrantes de la Palabra y a través del trabajo arduo de estos grupos aumentaron los sacramentos de Bautismo, Comunión y Matrimonio, dando vida a la fe que desde hace mucho tiempo había estado apagada en las comunidades de los campos  por la ausencia de sacerdotes.

Otras grupos que se organizaron a través de la junta de pastoral social, que en ese entonces estaba compuesta por miembros de los dos pueblos (Bánica y Pedro Santana) fueron: Proyecto de fondo rotativo, patronato pro-construcción, Junta pro-desarrollo Bánica y Pedro Santana, esta última (idea de monseñor) con el fin de unir las autoridades en la búsqueda de soluciones a los problemas que afectaban a las comunidades de los dos municipio, la cual fue disuelta por Padre Patricio después de varios intentos, sin resultado, por darle seguimiento, ya que las autoridades no tenían ningún interés en participar.

Todas estas organizaciones dieron origen a una serie de luchas y proyectos que beneficiarían a las comunidades de las dos parroquias, tales como: Reconstrucción de la carretera Matayaya – Bánica – Pedro Santana, terminación de la construcción del Hospital de Bánica, préstamos para micro–empresas, organización de comité de ayuda para los desposeídos de las diferentes comunidades, proyectos de consultas médicas en los campos con donación de medicinas y programa de venta a bajo precio, atención en salud bucal, programa de ventas de filtros, reparación de camino vecinal, entre otros; de ayuda para los más pobres: Transporte con pacientes desde y hacia los hospitales, atención directa a los emigrantes.

Con el apoyo de La Diócesis de San Juan de la Maguana, se iniciaron varias capillas en diferentes comunidades, de la cuales se ha concluido: Blaz Martínez, Manyaya, una nueva en el fondo de Sabana Cruz, una en Manyaya, y la de Higüerito está casi terminada. Las demás están aún en proceso. También si inició la construcción de un centro de formación con apoyo de la Diócesis de Orlando Florida el cual está prácticamente terminado.

A la salida de Padre Gerardo Creedon en el año 1995 llega a la parroquia de Bánica el día 15 de agosto el Padre Patricio L. Posey, quien más tarde en enero de 1996 es nombrado párroco en Pedro Santana y Padre Tomás pasa a ser el Párroco de Bánica, sustituido más tarde por el Padre Donal que no pudo terminar su misión en Bánica por graves lesiones que sufriera en un accidente de tránsito.

En la visita pastoral de enero de 1996 las Comunidades Eclesiales de Base son sustituidas por los Consejos Comunitarios como una estructura organizativa de la Diócesis. Las comunidades dejan de reunirse y los consejos también tienen dificultades para reunirse. Como resultado las comunidades entran en un  proceso de cambio y adaptación.  El Padre Patricio inicia el proyecto de visitas casa por casa  cada cierto tiempo, haciéndose acompañar de miembros de la comunidad, para  invitar  gente a participar sobre todo de la Misas, las celebraciones de la Palabra y catequesis. Se reanudan las celebraciones de la Palabra, la catequesis y comienza a aumentar la participación en las Misa, tanto la dominical como las de la semana y en las diferentes comunidades.

En el trabajo social de la parroquia, se continúan los proyectos de reconstrucción de caminos vecinales, se inicia el proyecto agrícola en las comunidades de los distritos de Sabana Cruz, Higüerito y las Cañitas. Este proyecto consistía en apoyar a los agricultores con semilla, herramientas, alimentos donado por el P.M.A., la preparación en la conservación de suelo a las parcelas mediante barreras, construcción de enramadas y silos para guardar semillas, viveros entre otro apoyo a la agricultura. Proyecto éste que se cayó por la falta de organización por parte de los mismos agricultores.

Continúan con más intensidad las visitas de grupos de médicos de los Estados Unidos  a la Parroquia de Bánica,  visitando también las comunidades de Pedro Santana con consultas, diferente tipo de vacunas, dentista, médico de la vista  y medicina gratis. La década de 1990 estuvo acompañada en la parroquia por el trabajo de varios voluntarios, que trabajaron acompañando a las comunidades y apoyando el trabajo pastoral, específicamente los jóvenes y la catequesis.

Un logro muy importante que ha logrado esta parroquia es un sistema de radio de comunicación que comunica a las comunidades de las lomas de Pedro Santana con la parroquia, ubicados en las comunidades de La Yamaya, Patricio, Cierrecita, La Peña, Rincón, Billiguin y guayajayuco, con una unidad instalada en Pedro Santana, El Centro Parroquial, La Oficina Parroquial de Bánica, Oficina Parroquial de Elías Piña, y tres guagua para facilitar la comunicación.

Un programa de becas estudiantiles, que ha beneficiado a varios jóvenes de la parroquia, con cursos de computadora, estudios universitarios y apoyo a las escuelas con materiales educativos, la participación en cursos impartidos por INFOTEP, entre otros logros  importantes tales como viajes etc..

Hoy en día nuestra parroquia cuenta con 26 comunidades dividida en 5 distritos Parroquiales, 5 capillas terminadas, un centro de formación, una botica parroquial, un programa de ayuda con medicina para los más necesitados, un programa de becas con estudiantes de computadoras y universitarios. El trabajo pastoral está dividido en 8 áreas de vida eclesial según la estructura Diocesana, programa de salud con un viaje cada miércoles a San Juan con pacientes, donaciones de ataúdes para las familias más pobres y los emigrantes, 4 Misas a la semana en el templo de la población y una Misa mensual en todas las comunidades, logramos a través de la Dirección de desarrollo de la Frontera un parqueo y escalones que facilitan el acceso al Cerro de san Francisco y trabajamos en la formación de líderes en todas las comunidades.