Parroquia Nuestra Señora de la Altagracia

Datos de la Aparición del Cuadro de la Altagracia en las Yayas

Según cuentan personas de edad avanzada, como Teófilo Encarnación (Chicho): El cuadro de la Virgen que no se sabe cómo, pero apareció en una mata de naranja, en el patio de la casa de una mujer llamada Cornelia, a partir de ese momento, y ayudada por Simona Ramírez comenzó la devoción de la Virgen en nuestro pueblo.

En cuanto a la vida de Cornelia no se sabe mucho, solo sabemos que era una comadrona y que tuvo su esposo e hijos.

De Simona, sabemos que era hija de Blas Ramírez y que sus hermanos eran Eulogio y Manuelico.  Cuentan que Simona en su juventud sufrió una quemadura en una de sus manos, por lo que decidió no casarse quizá para no ser objeto de burla.  Simona se entregó en cuerpo y alma al cuidado de la Virgen y cuando murió fue enterrada en la Iglesia vieja que era una pequeña capilla techada de yagua y con el piso de tierra.

La aparición de la imagen sucedió en el año 1912, ese mismo año Eulogio (hermano de Simona), se llevó la imagen a Biáfara desde ese entonces comenzó una fuerte sequía en la comunidad, conocida como la “nube negra”.  Duró aproximadamente un año sin llover.  Según lo contado por los mayores Eulogio sentía un fuerte deseo de devolver la imagen y escuchaba en su interior una voz que le pedía llevarla de regreso.

Eulogio trajo la imagen en el año 1913 y comenzó a caer un torrencial de agua en la comunidad, ese fue un día de gran alegría y se reafirmó el amor y la devoción por parte de la comunidad.

Culto a la Virgen

En este pueblo de Las Yayas se siente un gran respeto a la Virgen heredado de nuestros antepasados.  Todo cuanto se sabe sobre el culto a la Virgen fue aprendido de las experiencias de nuestra gente, aprendidas en sus peregrinaciones a Higuey pues el cumplimiento de promesas y el deseo de conocer más sobre la Virgen, hacía que la gente fuese a Higuey.  Cuentan que Isaías fue a Higuey con su hijo Valentín Paisá a cumplir una promesa hecha a la Virgen por éste, ya que le debía el favor a la Virgen de haberle salvado a su hijo en un accidente de auto.  Las peregrinaciones se hacían a caballo y duraban semanas para llegar a Higuey.

En cuanto al culto cabe destacar que las novenas se iniciaban el 21 y terminaban el 29 de enero, en éstas se cumplían las promesas, se rezaba el rosario, se cantaban salves, se ofrecían las banderas, se bailaba: palo, pripí, carabiné, mangulina, nuestro merengue típico, etc.,; también se le daba té de jengibre picante a la gente.

Costumbres y Tradiciones

En cuanto a lo religioso todo giraba en torno al culto a la Virgen y a los Santos, el baile de palos, la noche de vela, el cumplimiento de las promesas y las penitencias, estas son muy populares y venía gente de otros pueblos y ciudades cercanas.  Un señor que era muy popular por su penitencia era Vidal Ortiz.  Se trasladaba desde Biáfara en ocasión de la fiesta y se regresaba al otro día.

Construcción del Templo

La orden para construir el templo la dio el Padre Guillermo, quien se trasladaba desde Azua a celebrar la Misa, bautizar y celebrar primeras comuniones, el templo se construyó con la mano de obra de la comunidad.

En principio el Señor Nicolás Pereyra quería construirle una pequeña Ermita en el sector de Las Yayas Arriba, pero no tuvo éxito ya que la Virgen quiso que fuera en donde está.

Religión

Nuestra religión católica es la más predominante y nuestro pueblo es testigo de esto y a la vez muy devoto y celoso de la Virgen, ella es para nosotros nuestra madre espiritual.

Cabe mencionar también la existencia de algunas sectas en nuestro pueblo y comunidades.

Ya Somos una Parroquia

Antes de la llegada de Mons. José Dolores Grullón Estrella a la Diócesis, sólo éramos una humilde capilla que dependíamos de los servicios sacerdotales de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Padre las Casas, en principio por el P. Camilo ayudado por las hermanas del Perpetuo Socorro, después vino el P. Antonio Marín Sánchez, luego cada quince días el P. Martín Castillo, ya por los años de 1993 se hizo parroquia por Mons. José Dolores Grullón, con las Hermanas Sor Rosario Montaño, Sor Cristina y Sor Clarissa García del Perpetuo Socorro.

Muchos sacerdotes han pasado por esta tierra de Dios, como son: P.  Antonio, P. Martín Castillo, P. Bernardo Latus, P. Andrés, P. Manuel Bello y sin dejar de mencionar a nuestras monjas en principio: Sor Mercedes Abreu, Sor Rosario Montaño, Sor Cristina y Sor Clarissa García, Sor María Polanco, Sor Carmen, Sor Francisca, Sor Dolores, Sor María de los Ángeles, Sor Mayra, Sor Rosario González, Sor Dulce, Sor Yoanny, Sor Bernardita y Sor Nelly.  Llegamos a contar, por la gracia de Dios, con la presencia de los Padres Paúles.  En principio: el P. Martín Tirapu, Párroco, P. Gilberto Walker y P. Confesor Hilario, el Hermano Leo Oscar y el P. Samuel Reynald.