BENDICION-INAUGURACION DE ACUEDUCTO DE BASTIDA

c_300_175_16777215_00_images_Bendicion_encima_del_tanque.jpgEste pasado 27 de septiembre 2017, luego de más de 15 años afrontando serias dificultades para conseguir el agua para consumo y saneamiento, las comunidades Paniagua y Bastida, pertenecientes a la provincia de Azua, vieron coronados sus esfuerzos en la gestión del líquido hasta sus hogares con la inauguración de un sistema que funciona por bombeo y gravedad.

Pertenecientes al municipio de Villarpando, ambas comunidades fueron parcialmente beneficiadas en la década del 80, con una extensión secundaria del sistema de agua que abastece esa jurisdicción, servicio que resultó precario, deficiente y de corta vida, viéndose desde entonces los niños y las mujeres en la necesidad de invertir varias horas al día en aprovisionarse de fuentes naturales distantes de sus hogares.

Por estar situados ambos poblados próximo a la carretera Sánchez, el esfuerzo en procurar el elemento vital significaba correr grandes riesgos, al acarrearlo en envases cruzando la vía, labor que se complicaba en periodos de tiempo inclemente o simplemente por competir con otros lugareños vecinos por el preciado líquido. 

En todo caso, los comunitarios organizados en el Consejo Comunitario y Distrital, asesorados por el Equipo de Asuntos Sociales de la Parroquia Nuestra. Señora de La Altagracia del municipio de Las Yayas, conformaron un Comité Gestor, a través del cual solicitaron a FUNDASEP el acompañamiento para lograr un diseño, presupuesto y gestión de fondos para la construcción de un acueducto.

Fue así como, en el lapso de un año, de septiembre 2016 a septiembre 2017, sumando voluntades, tiempo, esfuerzo, dinero, oportunidad y talento, con el eje central de la participación comunitaria, gracias al apoyo de la Fundación Popular, las comunidades Bastida y Paniagua cuentan con una infraestructura mixta de servicio comunitario de agua, diseñado para rendir una vida útil de 20 años.

c_300_175_16777215_00_images_Cisterna.jpgLa ceremonia de bendición e inauguración se llevó a efectos en la parroquia gestora, adyacente al tanque del sistema de abastecimiento, ante decenas de beneficiarios, encabezada por monseñor José Grullón, conducida por la Lcda Wilma Duval, Secretaria Ejecutiva de FUNDASEP, junto a Juan Domingo Boció, encargado de Desarrollo Comunitario, quien dirigió la obra inter-comunitaria.

Contó con la presencia de Elías Dinzey, Gerente general de la Fundación Popular; Aida Lora, responsable de proyectos de la misma institución; Waltermon Pineda, en representación de INAPA; el Padre José Feliciano, quien capitalizó los primeros esfuerzos para el proyecto comunitario; Walkiria Félix, Gobernadora de Azua; el señor Oriol Guerrero, socio de FUNDASEP y el Padre Duván López, Vicario de la Zona Pastoral Azua.        

Aunque el acto formal de inauguración y bendición se realizó el recién pasado miércoles 27 de septiembre, se hizo impostergable ponerlo a prueba en los días en que el huracán María mostró la fuerza incontrolada de la naturaleza, disponiendo surtir provisionalmente durante algunas horas a los hogares de estas y otras comunidades cercanas.   

El sistema cuenta con una cisterna de almacenamiento con capacidad para 30 mil galones, una bomba impulsora de 7.5 caballos de fuerza, un tanque con capacidad de reservar 20 mil galones, una caseta para seguridad de los controles eléctricos protegidos con una verja perimetral de malla ciclónica, entre otros aspectos.

En vista de que ya existía una vieja red de distribución limitada, se amplió y adecuó la conexión con dos líneas secundarias, que posibilitan llegar hasta todas las familias de los poblados Bastida y Paniagua. 

El coste total de la obra asciende a RD$ 4 millones 8 mil 83 pesos con 30m centavos, con un aporte de Fundación Popular de RD$ 2 millones 500 mil pesos (62%); la mano de obra no calificada y la gestión comunitaria suma RD$ 1 millón 119 mil 510 pesos con 33 centavos (para un 28%); la contraparte de FUNDASEP involucra RD$ 388 mil 682 pesos con 97 centavos (10%).

c_300_175_16777215_00_images_palabras_de_monseor.jpgTambién la parroquia asumió un determinante rol en la organización en convites y brigadas, animando en el espíritu de trabajo, mientras que la Gobernación de Azua colaboró suministrando alimentos y equipos para facilitar este proyecto comunitario.

Pese a que la población beneficiaria abarca a 1, 032 personas agrupadas en 307 familias, sin embargo únicamente 165 grupos familiares participaron en rigor, con recursos y mano de obra en el proyecto, por lo que son los socios beneficiarios de hecho y de derecho, conforme a un acuerdo de FUNDASEP con el Instituto Nacional de Aguas Potables (INAPA), como órgano que regula el sector agua de consumo.     

Sin embargo, ello no significa que las demás familias quedan excluidas del servicio, sino que deberán acogerse a un plan de inclusión tarifaria, para compensar los gastos de mantenimiento, sostenibilidad y corrección de averías.

Monseñor Grullón destacó la bondad del Dios Padre providente, que previó poner a disposición de las comunidades una fuente de agua natural para provecho de sus hijos y de cuantos beneficios pueden asegurar cuando esos hijos de unen y organizan como buenos hermanos.

En su intervención, el señor Dinzey llamó a los comunitarios a preservar la integridad del proyecto cuidando el recurso boscoso circundante, que hace posible la afluencia del líquido que con el acueducto mixto llega en condiciones potables hasta el grifo de cada familia, permitiéndoles disponer de más tiempo para uso tanto productivo para las amas de casa como de estudios a los más pequeños. 

 

José Danilo.-