ENCUENTRO DE ANIMACION DE COMUNIDADES EN AZUA

c_300_175_16777215_00_images_Portada_Encuentro_Animado.jpgEl pasado sábado 2 de septiembre 2017, la mayoría de las 14 parroquias de la Zona Pastoral Azua, de la Diócesis de San Juan de la Maguana, encabezadas por monseñor José Grullón Estrella, se dieron cita en el templo de La Sagrada Familia en Sabana Yegua, para participar del encuentro de animación de comunidades. 

Acompañó al obispo una representación de la Comisión Diocesana de Misión y Comunidad, integrada por los presbíteros José Álamo (Asesor), Santo Cabral (Vicario de Pastoral), el diácono Fernando Solano (Rufino), y el respaldo de los párrocos quienes estuvieron presentes en el encuentro.         

Alrededor de las 9:30 am dio inicio la jornada con una procesión precedida de la luz y la Biblia, creando a seguidas un ámbito de oración y liturgia, en el que cada representante de las comisiones parroquiales proclamaba la frase del valor del mes: Convocados por la Palabra y en el lema del mes: “Se mantenían constantes en la enseñanza de los apóstoles”, complementada con un propósito, como introducción a una oración improvisada ante la asamblea.

En la primera parte, monseñor Grullón realizó una presentación por parroquia, socializando ante el pleno de los participantes las prácticas de las que han obtenido los mejores resultados en la actividad eclesial evangelizadora en pequeñas comunidades y en las Casa Misión.

Una de las modalidades más socorridas en algunas parroquias, de acuerdo a los trabajos de reflexión en grupos, es la de celebrar la Lectio Divina en pequeñas comunidades itinerantes misioneras, que se desplazan de un barrio a otro o de una a otra comunidad vecina en actitud de intercambio y de comunión.

Resulta proverbial, por ejemplo, el caso de Ranchería, de Pueblo Viejo, en que grupos de la comunidad se desplazan hasta Galindo, distante unos diez kilómetros, motivando no solo la participación en las actividades evangelizadoras, sino que además de acciones de solidaridad, llevando en ocasiones alimentos no perecederos como víveres y granos a los más desprotegidos, amén de compartir alguna comida una vez terminada la celebración. Esta dinámica de comunión en el pan y la Palabra sirve para estrechar lazos, tanto como para fortalecer la fe.   

c_300_175_16777215_00_images_Encuentro_animacion.jpgDe su lado, el Padre José Álamo centró su exposición en la importancia de las pequeñas comunidades, a la manera de la iglesia primigenia, que se originó a partir de comunidades eclesiales, núcleos de personas cercanas, que se reunían a participar del encuentro con Dios en la fracción del pan.

Del mismo modo, nuestras parroquias se enriquecen espiritualmente y son más unidas si cuenta con células que permanecen en comunión, siguiendo un itinerario de evangelización para dar gloria a Dios en el sacramento, la comunión y la misión, puntualizó el Padre Álamo.            

Mientras que el diácono Rufino Solano trazó el perfil de los animadores tomando como modelo a San Juan Bautista: Dócil a Dios, lleno del Espíritu Santo, testigo y profeta de la luz.

Al propio tiempo elaboró una relación de las tareas que le compete al animador -o animadora- a partir de su capacidad de convocatoria e insistió en la necesidad de que aumente el número de feligreses que integran las Casa Misión, elevándolo del promedio de 8 miembros a 15.  

El final del fructífero encuentro consistió en el rezo comunitario de la oración del animador de la Comunidad Eclesial de Base (C.E.B.) o Casa Misión y en el envío a proclamar que Jesús es el Señor, Salvador que da vida plena para todos con la bendición de Dios y bajo la égida de María, la siempre llena de Gracia. 

 

José Danilo.