FRUCTÍFERO PREECUENTRO NACIONAL DE PASTORAL

c_300_175_16777215_00_images_Preencuentro.jpgLa casa de Evangelización San Juan Pablo II volvió a convertirse durante los días martes 18 y miércoles 19 de este mes de julio en lugar de acogida de las delegaciones de todas las diócesis del país encabezadas por sus respectivos vicarios, para llevar a efecto un taller de planificación organizado por el Instituto Nacional de Pastoral (INP), como preámbulo al XXXV Encuentro Nacional a celebrarse en el próximo mes de octubre.

El inicio de este preencuentro caracterizado por un clima espiritual de participación fraterna, estuvo a cargo del obispo de la diócesis de san Juan de la Maguana monseñor José Dolores Grullón Estrella, en calidad de Director de este Instituto, quien hizo una sinopsis de los 12 años de la primera etapa del Plan Nacional de Pastoral, que conllevó 9 años de ejecución y 3 de planificación y preparación.

La Lcda Luisa Balbuena, quien asume una consultoría poniendo en práctica un nuevo método de planificación y evaluación, presentó una propuesta para el encuentro de octubre, que fue analizado en grupos de trabajos por diócesis, con sugerencias socializadas en un plenario.

El Reverendo Lorenzo Vargas Salazar, Vicario de Pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo condujo la asamblea plenaria, animando con el lema del año: “quien se forma y participa, a la iglesia vivifica”, la participación de las diferentes representaciones con los planteamientos y sugerencias.

El Tercer Plan Nacional de Pastoral vigente, fruto de continuas reflexiones promovidas por las vicarías diocesanas y guiadas en espíritu de participación fraterna por el Instituto Nacional, órgano rector en materia de pastoral de la Conferencia de obispos dominicanos, cumple ya 12 años en ejecución rindiendo frutos para el servicio eficaz de la iglesia a la sociedad dominicana.

Al arribar al aniversario doceañero, en el Encuentro Nacional la Diócesis de San Juan de la Maguana, encabezada por su obispo y Pastor, monseñor José Dolores Grullón Estrella, se compromete a celebrar con un brindis el acontecimiento, al finalizar la importante actividad que también tendrá como sede la casa de Evangelización San Juan Pablo II.   

Este preámbulo del Encuentro Nacional, convirtió en palpitante realidad lo expresado en la Exhortación Postsinodal Ecclesia In América de San Juan Pablo II, cuando dice “Contando con el auxilio de María, la Iglesia en América desea conducir a los hombres y mujeres de este Continente al encuentro con Cristo, punto de partida para una auténtica conversión y para una renovada comunión y solidaridad. Este encuentro contribuirá eficazmente a consolidar la fe de muchos católicos, haciendo que madure en fe convencida, viva y operante” (12).

El camino queda, pues, abonado para rendir muchos frutos de bendición a la iglesia en República Dominicana, cuando participemos del mismo espíritu de confraternidad que se dejó sentir estos dos días de julio  en el preencuentro nacional de Pastoral.    

 

José Danilo.-