CELEBRAN OFICIO DE LA CRUZ DEL VIERNES SANTO

c_300_175_16777215_00_images_1-A_Oficio_de_la_Cruz_Viernes_Santo.jpgJusto a las 3:00 de la tarde de este Viernes Santo, la hora en que se ha establecido la muerte de Jesús en la cruz, dio inicio el obispo Tomás Alejo Concepción en la catedral San Juan Bautista, al acto litúrgico que conmemora el trascendental acontecimiento.

Al templo acudió, como es costumbre, gran cantidad de fieles, pero a diferencia de los días anteriores, la mesa del altar estaba completamente vacía, sin cruz, sin manteles, sin luminarias de ningún tipo, resaltando en el retablo la cruz vacía cubierta con un paño de color morado.  

De la cruz del centro del retablo apenas lucía un paño doblado de color morado, el color que identifica toda la Cuaresma pero además como señal de luto y dolor en este Viernes de la Pasión.

Luego del rito de entrada, en silencio y en un ambiente de oración, se procedió a la liturgia de la Palabra y a la homilía del obispo, que estuvo centrada en el sufrimiento de Jesús y en la escasa gratitud de nosotros, los hombres, por quien se humilló en la cruz.

A continuación, el rito de la cruz, por segundo año consecutivo suprimió el beso de la cruz y consistió en un acto de adoración sencillo, en el que los concelebrantes bajaron del altar y se encaminaron hasta la puerta principal para conducir una cruz portable, que hasta entonces estuvo cubierta con un pañolón de color morado.

Una vez de regreso al altar, monseñor Tomás invitó a los presentes a besar la cruz que portaran, gesto que la mayoría cumplió besando la cruz del Rosario.

Finalmente, la sagrada comunión precedió a los ritos de conclusión, en un ámbito de reverente silencio, oración y oración .