PARTICIPATIVO ENCUENTRO DIOCESANO DE PLANIFICACIÓN

c_300_175_16777215_00_images_A_Encuentro_2018.jpgSan Juan de la Maguana vivió, como era de esperarse, otra jornada de amplia participación el pasado sábado 03 de noviembre, con la realización del encuentro diocesano de planificación pastoral, puntualizando el cronograma de acciones y actividades que dinamizarán nuestra iglesia particular durante el año 2019.

Por segunda ocasión en 15 días, el multiusos del colegio Padre Guido Gildea se convirtió en punto de encuentro para las delegaciones provenientes de las tres zonas pastorales que se corresponden con las provincias Azua, San Juan y Elías Piña.        

Como es usual, la oración inicial de todo el colectivo que se dio cita en el encuentro, guiados esta vez por el diácono en vías al sacerdocio Jeysy Pérez y por las Hermanas Apóstoles de la Palabra, hizo el ambiente propicio para los trabajos.

Luego de la bienvenida del Padre Santo Cabral, Vicario de Pastoral de la diócesis quien socializó la meta-esperanza de ser una iglesia viva, dinámica, orgánica y organizada, en pocos minutos el Vicario Adjunto, Padre Moisés Corcino Valenzuela, hizo una rápida exposición del borrador preparado por el Instituto Nacional de Pastoral (INP), a manera de información general como pauta para inspirar la planeación diocesana.

De su lado, monseñor José Grullon, obispo diocesano quien a la vez es Director del Instituto Nacional de Pastoral, iluminó el encuentro con una reflexión sintetizando lo que hemos logrado al culminar la primera Etapa del Plan.

Conforme a las palabras de nuestro obispo, el Plan: Es motivo de orgullo, nos ha dado identidad, siendo ejemplo de comunión entre nosotros y con las demás diócesis del país. En cuanto a los grandes aportes del Plan: ha levantado nuestra autoestima, hemos superado la dependencia y ha contribuido a  sensibilizarnos al valor de la acogida a la vez que realzado los valores culturales.

También ha promovido los valores familiares y la convivencia fraterna y nos hemos abierto a las necesidades de los otros, despertando el valor de la solidaridad.   

Ahora, al comenzar la primera fase de la II Etapa del Plan, tenemos el desafío de superar la indiferencia espiritual en el entorno y la frialdad espiritual en el contorno, centrándonos en Jesucristo como un pueblo que lo conoce, lo vive y lo celebra en comunión y participación.

Las orientaciones generales acerca del proceso de planificación estuvieron a cargo de Wilma Duval, que introdujo a las comisiones a un trabajo concienzudo y pormenorizado en la programación que trazará las pautas para que la diócesis que peregrina en las provincias de azua, San Juan y Elías Piña, se convierta, como dijo el Padre Santo Cabral, en una iglesia viva, dinámica, orgánica y organizada en comunión y participación.  

 

Jose Danilo.-