ASAMBLEA DIOCESANA EVALÚA MARCHA PASTORAL

c_300_175_16777215_00_images_asamblea_de_delegados.jpgNueva vez, la parroquia Espíritu Santo se convirtió, el pasado sábado 25 de los corrientes, en escenario de la asamblea de evaluación y planificación de los consejos diocesanos. 

A diferencia de otras reuniones diocesanas, en esta oportunidad monseñor José Grullón no pudo encabezar el encuentro que reúne a coordinadores y otros delegados de los consejos parroquiales y distritales, ya que viajó hasta la provincia de Hato Mayor para acompañar en la celebración de sus bodas de plata sacerdotales al Padre Julio Pascual Vargas, Director del Instituto Nacional de Pastoral (INP) órgano de la Conferencia Episcopal Dominicana del que el obispo de San Juan de la Maguana es Presidente.

Constituye un signo de notable madurez eclesial, que la ausencia de la máxima autoridad de la iglesia local no sea un obstáculo para desarrollar esta importante asamblea, conforme al calendario de actividades, recayendo la conducción en la ocasión en los vicarios de pastoral y adjunto, los presbíteros Santos Cabral y Moisés Corcino, respectivamente.

Una vez transcurrido el momento de adoración-exposición del Santísimo y de un preámbulo de oración y reflexión a partir de una breve lectura bíblica de la parroquia Nuestra Señora de Fátima de Hondo Valle, se generó un espacio de discernimiento, detectando los signos de la presencia del Reino de Dios en y entre nosotros, así como de las debilidades, fortalezas y anti-signos.       

Sin embargo, resultó de sumo interés de los presentes el punto atinente al problema fundamental de la diócesis, identificado por consenso como indiferencia espiritual, que impide a un segmento de la población diocesana tener un encuentro personal con Cristo. Esta gente no ha sentido el impacto en sus vidas del mensaje transformador de Cristo.   

Las opiniones estaban divididas entre quienes entienden que el término indiferencia no es apropiado, ya que todo mundo reacciona ante una manifestación no ya eclesial, sino que también religiosa o de religiosidad y de otros que prefieren llamar al fenómeno apatía, conformismo, quietismo o bien pasividad. Las aportaciones, diversas y variopintas, complementando el documento de base, quedaron plasmadas en fichas multicolores que servirán para establecer un diagnostico pormenorizado en el equipo de Vicaria de Pastoral.  

Los trabajos en equipos revisando la marcha pastoral conforme al calendario correspondiente a los meses que componen el trimestre septiembre-octubre-noviembre, lucieron tan animados como siempre con el eco de fondo del debate en torno al problema fundamental.

Otra discusión centró distintos ángulos de visión: mientras el Padre Joaquín Santos, párroco de Padre Las Casas y Guayabal estima que las parroquias acompañadas por sus sacerdotes son más vivas  y dinámicas, otros piensan que estimula la dependencia.

A propósito, este sacerdote joven, que viene tras un acuerdo de colaboración desde la diócesis de La Vega fue presentado en un momento de la asamblea, al igual que el seminarista español Román Gilbert Hann, quien atraviesa una etapa de experiencia en la diócesis.        

Lo realmente importante es que, al vivir esta asamblea diocesana de coordinadores de consejos, podemos establecer un contraste entre aquella mentalidad indiferente a la dimensión religioso-espiritual y esta otra, que manifiesta la fe profunda y creciente de un pueblo sencillo, que se expresa cada día siendo testigos y dando testimonios fehacientes de Cristo, en sus vidas y en sus comunidades.

 

José Danilo.-