HOMILÍA DE MONSEÑOR EN El IV CONGRESO EUCARÍSTICO

c_300_175_16777215_00_images_Congreso_6.jpgEste es Jesucristo, el Cordero de Dios que quita el pecado, el Redentor del mundo, el Salvador de todos los hombres.” 

Hoy estamos aquí, actualizando aquella primera Eucaristía que Jesús celebró con sus discípulos en el cenáculo y anticipando el banquete que tendremos con El algún día en el Cielo…”  

Con este preámbulo del Padre Moisés dio inicio este acontecimiento histórico, que superó todas las expectativas, y se colocó por encima de todas las convocatorias realizadas hasta la fecha en la Diócesis de San Juan de la Maguana, por sus obispos, por sacerdotes, predicadores y organismos de tan profunda raigambre como FUNDASEP y CEDAJUR, reafirmando que realmente quien convoca es Jesús, el Señor de Señores. 

Más de 9 mil fieles, hombres, mujeres y niños permanecieron con la mirada dirigida hacia El, el 31 de mayo pasado, en el congreso eucarístico consagrado a conmemorar su Cuerpo y Sangre gloriosos, síntesis del milagro de amor de su sacrificio supremo.

Congreso vivido por etapas durante varias semanas en las parroquias, comunidades, distritos y familias, cuyo culmen fue la fiesta celebrado en la Solemnidad de Corpus Christi, de lo cual da fe la homilía pronunciada por monseñor José Grullon que reproducimos a continuación.  

IV CONGRESO EUCARISTICO

“CON LA EUCARISTIA, FUENTE DE COMUNIÓN, IMPULSAMOS LA MISIÓN”

Mons. José Grullón. San Juan de la Maguana 31 mayo 2018 en la Uasd sjm 

c_300_175_16777215_00_images_Congreso_Eucaristico__1.jpg1.- Dios está presente en medio de su pueblo 

Su huella está presente en toda su creación, pero su imagen sólo está presente en nosotros los seres humanos. Esa presencia de Dios en ti y en mí es tan fuerte que yo soy culpable de todo lo que le haga a mi prójimo, él defiende al inocente, al pobre, a la viuda, a los niños e indefensos, es su guardián. Así como todo lo que haga por ellos Dios llega a decir que a él se lo hicimos. 

¡Qué  bueno es Dios que nos ha amado tanto a nosotros! 

Dios es grande. ¡Dios está en ti y te ama! Dios es un Dios cercano, todo lo de Dios es cercanía, presencia. El quiere que yo esté presente donde está mi hermano, en la alegría y el dolor. Nuestra respuesta es la misma del pueblo de Dios en la primera lectura: “Cumpliremos todo lo que el Señor nos pida” 

2.- Dios está presente en la Santísima Eucaristía

En su infinita misericordia, Dios quiso hacerse presente en la Santa Eucaristía,

Presencia real, en cuerpo y sangre. Es la fiesta que hoy celebramos. Corpus Christi, el Cuerpo de Cristo. 

Cristo, a quien ustedes han venido a adorar, con gran sacrificio, gastando lo que tenían para vivir, como la viuda del Evangelio. Las comunidades, los distritos parroquiales, las parroquias se han organizado sólo para venir a hacerse presente como Iglesia Diocesana de Azua, San Juan y Elías Piña ante Jesús sacramentado en este día en que toda la nación está de fiesta. El les quiere decir hoy: “He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Juan 10,10). Gracias Señor. 

c_300_175_16777215_00_images_Congreso_Eucaristico__2.jpgNos hemos decidido por Jesús, y por su santa Eucaristía, por las que tantos mártires dieron su vida. 

Jesús, aquí están todos los jóvenes, los adolescentes y los niños, que se han iniciado en tu seguimiento y han dado el gran paso de reconocerte y hacer de sus vidas una ofrenda agradable a tus ojos. 

Y todos decimos: “Cuenta conmigo Señor”./ Dame la gracia de ofrecerte mi vida. /Quiero ser de tu grupo, dame una vocación de servicio. /Haz de mí lo que quiera. /Quiero mantenerme en la comunión hasta el último día de mi vida. /Cuenta conmigo Señor. Amén.

El lema de los adolescentes es “Conéctate a Jesús y atrévete a servir”. 

Aquí están las Damas en comunión con Jesús. Cientos de mujeres solteras, viudas o separadas, de más 30 años que hoy reciben a Jesús por primera vez, después de una hermosa preparación en sus comunidades. 

Vamos a pedirle a la Dama Iris Mateo coordinadora diocesana, que les dirija su mensaje en nombre de todas las damas… 

Hoy están aquí algunos hombres, que no tiene esposas, y que también han hecho un gran esfuerzo por prepararse para recibir a Jesús en la Eucaristía (se ponen de pie junto con damas en comunión con Jesús. 

Que Jesús, a quien le seguían sus discípulos y tantas mujeres consagradas a su servicio, les bendiga en el nombre Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y les de la gracia de no apartarse noche y día de la presencia de Jesús Eucaristía en su mente y en su corazón”. 

Aquí están los ministros de la eucaristía: Los presidentes de asamblea y los ministros extraordinario de la Eucaristía. Ustedes son los cristóforos, los portadores de Cristo, los que llevan a Jesús, lo ponen en sus manos en las celebraciones y se lo llevan a sus casas cuando están enfermos.

c_300_175_16777215_00_images_Congreso_Eucaristico__4.jpg“Concédele, Señor, la misión de ser tus portadores, que los demás vean en ellos y en ellas personas de oración y de servicio, que estén prontos para hacerse presentes donde tú lo necesitas, ellos son tus pies, que sean también tu corazón misericordioso para manifestar tu amor y consuelo a los que sufren”. 

Los matrimonios, de pie, por favor. Cuántas parejas se han decidido por Jesús. Han consagrado su unión, han recibido la bendición sacramental de su matrimonio, que abre las puertas para recibir a Jesús en la Eucaristía.

“Señor Jesús, hazlos fuertes en el amor, ellos han tomado la decisión de ser santos y santas abrazando la misión del matrimonio, ellos forman tu primera Iglesia, a la que le diste una bendición, que no la perdieron ni por el pecado original, ni por el castigo del diluvio. Les toca formar a sus hijos como discípulos misioneros. Ayúdalos en esta gran y difícil misión. Haz que centren su vida de familia en la Eucaristía y hagan hoy el compromiso de comulgar, al menos, todos los domingos. Son tuyos, Señor, bendícelos, como bendecías con tu presencia a la Sagrada Familia”.

Hoy están aquí todos los sacerdotes, diáconos y religiosas: El Padre José Álamo, religioso espiritano, ora por los consagrados. Y todos terminamos con la oración por las vocaciones.

3.- Con la Eucaristía fuente de comunión impulsamos la misión.

“Yo soy el Pan Vivo que ha bajado del cielo; el que come de este pan vivirá para siempre”. Jn 6, 56

Te pido Padre que todos estén unidos como Tú, Padre, estás en mí y yo en ti… para que el mundo crea…”y se note esa unión en el desarrollo de nuestra Región.

Nos sentimos como un pueblo de Dios en misión, que peregrina en la Diócesis de San Juan, por todos los pueblos y las comunidades más remotas. Y nos hemos propuesto centrarnos en la Palabra, en la Eucaristía, para seguir impulsando nuestra misión, nuestro Plan Diocesano de Evangelización buscando la transformación de nuestra sociedad, hasta implantar los valores del Reino de Dios.

Queremos proclamar y aumentar la fe de los católicos en la Palabra de Dios y en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento, que se cumpla el deseo de Jesús “Coman todos de él, esto es mi cuerpo” (Mt. 26,26), pues yo “he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Juan 10,10)

c_300_175_16777215_00_images_Congreso_Eucaristico_6.jpg3.1.- Jesús es Pan de vida:

  • Jesús es pan, Jesús en persona es Pan Vivo.
  • La Palabra es Pan, el Evangelio es el Pan de Jesús.
  • La Eucaristía es Pan, el pan Eucarístico.
  • Tú eres pan, yo soy pan, la humanidad entera somos un pan, hechos de muchos granos.
  • El pan que es Jesús es para la vida del mundo: “He venido para que tengan vida y la atengan en abundancia” Jn.10,10.

 3.2.- La Eucaristía es la cena de Jesús: 

  • Como la cena con Zaqueo que produjo cambio de vida: “Hoy entra la salvación a su casa”.
  • Como la cena con Mateo el publicano, quien invita  a todos sus amigos alejados, para que tengan un encuentro con Jesús.
  • Como en la cena con Lázaro, donde María su hermana escuchaba con atención la palabra del Maestro, y Marta ofrecía el fruto de su trabajo.
  • Como en la multiplicación de panes, Jesús es un pan que se multiplica y alcanza para todos. “Coman todos de él”
  • Como en la Ultima Cena “ahí estaba María la Madre de Jesús” Jn.2,1
  • Como en las Bodas de Caná, ahí estaba nuestra Madre María diciéndonos: “Hagan lo que él les diga”

Eres un pan, déjate tomar por Jesús y tú verás lo que él puede hacer contigo. Ni ojo vio, ni oído oyó todo lo que el Señor hará contigo y conmigo.

3.3.- La Eucaristía es una cena para dar gracias a Dios. Con el pan en la mano dio gracias. Eso es la Eucaristía: Acción de gracias.

La Eucaristía es para los agradecidos

«Eucaristía» es acción de gracias. La espiritualidad bíblica es de  alabanza por las maravillas de Dios. Dios nos ama, es providente, nos acompaña con intervenciones continuas de salvación.

En la Eucaristía Jesús da gracias al Padre con nosotros y por nosotros.

c_300_175_16777215_00_images_Cong__Euc.jpgDamos gracias por tantos dones y gracias recibidas como el don de la fe. Tenemos ciertamente nuestras cruces —y no somos los únicos que las tienen—pero los dones recibidos son tan grandes que no podemos dejar de cantar desde lo más profundo del corazón nuestro el Magnificat. “Mi alma glorifica al Señor”

3.4.-En esa cena, todo es entrega, donación total de uno mismo.

La Eucaristía es para los que se entregan. “Aquí haciéndome un pedazo de pan, haz tu lo mismo” Me indicó el Señor hace 27 años antes de ser consagrado obispo.  Cuando nos queremos conservar, el Reino no crece, el mal no disminuye…

  • «Tomad y comed». Nuestra vida tiene sentido si sabemos hacernos don, poniéndonos a disposición de la comunidad y al servicio de todos los necesitados.
  • Nos entregamos a la formación de nuestras comunidades, y a formar familias cristianas.

3.5.-La Eucaristía es “memoria»Hagan esto en conmemoración mía».

“Espiritualidad de la memoria ».  No perdamos nuestras raíces ante los cambios culturales y sociales, Seamos las personas del recuerdo fielde Cristo, del Espíritu Santo y de la Iglesia

Nacimos del Domingo, del Día del Señor, no perdamos nuestra tradición de participar todos los domingos de la Santa Misa. El cristiano vive del domingo.

Hacernos un pan para todos. Cada persona debe irse haciendo un pan, partido y compartido. Cada familia debe hacerse un pan

La diócesis de San Juan de la Maguana se está volviendo un pan hecho con los granos aportados por todas las comunidades. Con el sacrificio y la alegría de todos. La Eucaristía es la fuente para mantener nuestra comunión en la familia, en la sociedad y como Iglesia. Te pido Padre que todos estén unidos, como Tú, Padre, estás en mí y yo en ti… para que el mundo crea…” Obediencia hasta la cruz.

Un solo bautismo, una sola fe. Somos los miembros del cuerpo, los granos de trigo. “Aunque somos muchos, todos comemos de un solo pan, y por esto somos un solo cuerpo”. (1 Cor. 10,17)

3.6.- Impulsemos la misión:

Nuestra misión es empujar, impulsar

La misión es empujar la Evangelización.

Empujar el Reino de Dios con palabra y obra.

Asumamos la misión como un estilo de vida para nosotros los sacerdotes, diáconos, religiosas y laicos. Somos un reino, un pueblo sacerdotal. Ministros del Señor. El nos ha enviado:

  1. A los que sufren, a los afligidos, a los de corazones desgarrados para que les demos la Buena Noticia, los curemos, los consolemos y les pongamos el traje de fiesta.
  2. A los cautivos, a los prisioneros de sus vicios, de la maldad, de la corrupción, prisioneros del sexo sin responsabilidad y del dinero fácil producto del engaño y del juego, prisioneros del egoísmo, del egocentrismo, prisioneros de la desunión, de la apatía, para que les anunciemos la libertad.
  3. Nos ha enviado a proclamar el año de gracia del Señor, a proclamar la esperanza, sólo Jesucristo es nuestra esperanza.

Anunciar con gozo, con orgullo, soy católico, universal. Qué linda esta la Iglesia Católica. Qué bueno que somos católicos. Somos la fuerza del universo. Nuestra Iglesia es la casa de todos. Somos la familia de Dios. Somos la Iglesia de los apóstoles. Somos la Iglesia de Jesucristo, que se alimenta del Evangelio de Jesucristo y de su Cuerpo y de su Sangre. Haciéndonos uno con él.

c_300_175_16777215_00_images_congreso_eucaristico_8.jpgQueremos hacer todo lo que el Señor no pida. Vivir como Jesús vivió, en familia, trabajando, haciendo el bien a todos, amando y dando la vida por los otros.

Queremos formar comunidades cristianas, que se congregan en la casa misión, que hagan del evangelio dominical y de la eucaristía su alimento y su  vida. Nos hemos comprometidos con Jesucristo a fortalecer los conejos comunitarios, distritales y parroquiales.

Hoy los sacerdotes nos comprometemos a que, al celebrar la Eucaristía, vayamos formando la comunidad:

Celebrando la Misa, se forma y anima el consejo de la comunidad, se da seguimiento a los miembros de dicho consejo y a los diversos ministerios y servicios; se pide perdón por los fallos, se realiza la enmienda, se motivan las metas y las actividades, se celebran los logros.  Se forma a la comunidad como un pueblo sacerdotal santificado por los Sacramentos y enviado a difundir en el mundo el suave aroma de Cristo, el Salvador (cf. 2 Co 14-16). 

Unamos a la Eucaristía la Vida,la Fe y las obras que resumen nuestro Plan Diocesano de Pastoral: diciendo como María “He aquí la servidora del Señor, hágase en mí según tu palabra”. 

Oración final (de pie)

  1. Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed...
  2. Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.
  3. Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.
  4. Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.
  5. Gracias Señor, porque en la Eucaristía nos haces UNO contigo, nos une a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra...
  6. Gracias, Señor, porque todo el día puede ser una preparación para celebrar y compartir la Eucaristía...
  7. Gracias, Señor, porque todos los días puedo volver a empezar..., y continuar mi camino de fraternidad con mis hermanos, y mi camino de transformación en Ti...

Amen.