AGENDA OCULTA DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO

c_300_175_16777215_00_images_493625_1.jpgEl marco de la Feria del Libro católico, que se convirtió nueva vez en un espacio formativo y recreativo aprovechable para toda la familia, durante los días del 14 al 22 de abril pasados, también sirvió en esta ocasión para la presentación de dos expertos argentinos que pusieron al descubierto la gravedad de la ideología de género.  

El politólogo Agustín Laje Arrigoni y el abogado Nicolás Márquez, escritores de El Libro Negro De La Nueva Izquierda, expusieron el lunes 16 el entramado secreto de esta ideología, ante un público numeroso que abarrotó el auditorio de la Casa San Pablo.

Antes, el viernes 13 de los corrientes, hicieron lo propio ante unas 600 personas que nos dimos cita en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, en el centro olímpico. 

Importante a destacar del contenido de la conferencia magistral, es que los movimientos que se atrincheran detrás de la lucha para que se aprueben las tres causales del aborto, son el primer paso de una agenda oculta con propósitos políticos, económicos e ideológicos marcadamente anticristianos, promovidos por naciones poderosas para imponer un nuevo colonialismo existencial. 

Explicaban Laje y Márquez en su ponencia, que se trata de un ensayo de grupos con empeño de dominio integral y progresivo que, de ganar terreno, se apropiaría de espacios de control global, basados en premisas tan simples como autoconcepto y  autopercepción.

Autopercepción y autoconcepto, son la imagen propia, como nos definimos y sentimos con nosotros mismos y con el entorno. Citaron el caso de Stefonknee Wolschtt, de Toronto, EE.UU., transexual que no se siente mujer sino una “niña” de seis años, pero se trata en realidad de una “niña” de 46 años que tiene esposa y siete hijos.

O léase esto, tomado de https://www.religionenlibertad.com/insolito-aviso-los-doctores-ingleses-apropiado-llamar-madres-54773.htm

c_300_175_16777215_00_images_Feria_del_Libro_2018.jpg"La Asociación Médica Británica (BMA por sus siglas en inglés) ha facilitado a sus 160.000 médicos afiliados  un manual de lenguaje en el lugar de trabajo según los patrones de la ideología de género.

La guía, que sustituye a una similar de 2006 incorporándole las nuevas exigencias del lobby LGTBI, recomienda a los doctores  no utilizar el término "madre" para referirse a las mujeres embarazadas  ya que podría herir la sensibilidad de "individuos que han dado a luz y no se identifican como mujeres".

Sin embargo, para imponer este absurdo, antes deben lograr una reingeniería social apelando al cabildeo con grupos de presión, ganándose a legisladores y periodistas avenidos con estos basamentos jurídico-legales, mediante campañas mediáticas de persuasión, en las cuales los conceptos genéricos de identidad y estabilidad pierdan su carga de sentido, trastocando con falacias la conciencia de la propia realidad del individuo.

Tienen en programa legalizar profundas perversiones como: No se nace hombre o mujer, la sexualidad es tan diversa como el individuo quiera, llegando a clasificaciones con los prefijos “trans o inter”, además de los transgéneros, tan absurdas como las trans-especies: los individuos tienen derecho a autopercibirse, por ejemplo, un perro o un árbol, y ya pertenece a esta clasificación. Simples  transgresiones, diríamos.     

Otra falacia: La familia tradicional (un hombre, una mujer, hijos u otros familiares), obedece a una construcción social y religiosa, según ellos. La familia podría ser tan diversa cómo el género de sus miembros, que pueden ser, entre todos, si lo prefieren y autoperciben así, LGBTQ. La Q significa queer, adjetivo que en inglés significa raro o poco usual. Nos recuerda aquel poema de Antonio Machado: 

...que ni labráis como abejas,

ni brilláis cual mariposas 

c_300_175_16777215_00_images_AgustinLaje_NicolasMarquez_ConFamilia_241017-696x387.jpgEsta ideología se sustenta en dos postulados enarbolados como derechos: la libertad y la igualdad -y lo son-, pero manipulando su significado con enfoque de conceptos, libertinos de tan liberales: Por ejemplo, el matrimonio y la maternidad son una opresión-dicen ellos-, que no le permite a la mujer ejercer plenamente sus derechos. Es violencia unidireccional -del hombre hacia la mujer-, porque el hombre es el principal problema. La promiscuidad de la mujer (tener tantas parejas como desee, sin responsabilidad ni compromiso alguno), es una forma de liberación del patriarcado. Abortar es un derecho supremo sobre su cuerpo; es un ejercicio de libertad ¿es posible mayor perversión? Porque, ¿quién garantiza los derechos inalienables del nonato? En cuanto a la equidad, la disfrazan de igualdad.

El embarazo limita la libertad, independencia y oportunidades de la mujer, como si el embarazo pudiera considerarse una enfermedad y la vida una epidemia. Claro, después del aborto, lucharían por imponer la eutanasia.  

En definitiva, una colectividad como la que pretende dicha ideología, una vez abolida la certidumbre de los géneros, en la que no haya hombre ni mujer -ni Adán ni Eva, todos Evaristo, dijo un humorista- sin conciencia de falta o pecado, sin identidad clara de quienes son ni propósitos definidos, o bien se convertiría en el paraíso de los narcisistas o en un completo colonialismo, sometidos política, moral, económica e ideológicamente sin necesidad de ejércitos o aparatos de coerción.

  

José Danilo.-