DOMINGO DE RAMOS FUE CELEBRADO POR PARROQUIAS

c_300_175_16777215_00_images_Domingo_de_Ramos_a.jpgMonseñor José Grullón, en calidad de obispo diocesano de San Juan de la Maguana, acogió el pedimento de que el Domingo de Ramos, que conmemoró este 25 de marzo la entrada de Cristo a Jerusalén y que marcó el inicio de la Semana Santa, se celebrara de manera particular por cada parroquia y no por concentraciones en algunas zonas, como en años anteriores. 

Con esta decisión se busca fortalecer la integración de los fieles a sus parroquias, la mayoría de las cuales han adoptado un intenso itinerario litúrgico y una ambientación especial para estos días.

Sin embargo, la parroquia San José y la catedral San Juan Bautista de la Zona Pastoral Centro, se unieron en la conmemoración que tuvo dos momentos: el primero fue la liturgia de los Ramos, y el segundo la celebración cúltica de la Pasión de Cristo.  

La procesión de los ramos partió desde las 9:30 am de la parroquia San José donde previamente monseñor Grullón y el Padre Rodolfo del Carmen habían bendecido los ramos, tomando luego la calle Sánchez hasta llegar al parque central situado frente a la catedral, para proceder al acto litúrgico, que se centra en la lectura compartida de la Pasión de Cristo.         

Una vez llegada la procesión al templo, en el prefacio de la misa, el obispo motivó a los presentes a recordar el lema del año: “Con la Eucaristía fuente de comunión impulsamos la misión”, que en toda la diócesis ha generado una consigna: “La Eucaristía, experiencia de amor que impulsa la misión”.   

Durante el presente año, las 35 parroquias que conforman la jurisdicción eclesial diocesana en las provincias Azua, San Juan y Elías Piña, han adoptado estrategias para aumentar el número de feligreses que, por algún impedimento canónico no participa de la comunión, para que un mayor número disfrute de la Gracia de recibir la Eucaristía. 

El Domingo de Ramos es el anticipo celebrativo de la Misa Crismal, en la que se refrendan los votos  sacerdotales, se consagra el Santo Crisma y se bendicen los santos óleos que se usa durante todo el año.

Por razones pastorales, como el de la distancia de algunas parroquias, lo que dificultaría regresar a tiempo a ellas para las actividades litúrgicas, ha sido el factor decisivo de que la diócesis la celebre el Martes Santo y no el jueves, ocasión que se aprovecha para el reencuentro de los presbíteros con el obispo e invitados especiales, para compartir un gran almuerzo.

 

José Danilo.-