ENCUENTRO NAVIDEÑO 2017 ALEGRA OBISPADO

c_300_175_16777215_00_images_Reencuentro.jpgNo basta convertirnos de buenos en mejores, es preciso aprovechar la oportunidad de ser mejores cada día.

Así fue la celebración navideña del Obispado de San Juan de la Maguana el pasado 22 de diciembre: la mejor de todas, ya que sobrepasó todas las expectativas de asistencia y entusiasmo participativo.

La convocatoria incluyó a los 7 departamentos de FUNDASEP, a CEDAJUR,  Almacén de Suministros y a Radio Corazones, protagonistas de una obra diocesana de frutos excepcionales en bien de personas, familias y comunidades de la sub-región El Valle: Azua, San Juan y Elías Piña.     

Una finca localizada en las afueras del municipio sirvió de centro de acogida para que casi todos los empleados y familiares invitados por estos llegaran poco antes del mediodía a tiempo para integrarse a una celebración eucarística presidida por monseñor José Grullón en compañía de los diáconos Julio Mateo y Juan Domingo Boció.

Durante el momento solemne, el obispo de la Diócesis de San Juan de la Maguana abordó el tema de la centralidad de Cristo en nuestro ser y hacer en el ámbito laboral y personal, que debe ser una expresión de que Cristo ha nacido en  nuestras vidas.

En ese sentido, subrayó la importancia de restarnos importancia y, en cambio, poner de relieve los valores de Jesús, que nace en la historia de la humanidad, para acercarnos al Reino de Dios.

La misa fue antesala de un reencuentro de la familia del obispado con sus familiares, que disfrutaron de momentos bailables amenizados por la banda típica de la Tercera Brigada del Ejército de  República Dominicana, intercalados con rifas de dinero en efectivo, del intercambio de artículos denominado “el angelito”, y de otras sorpresas.       

Las expresiones de satisfacción con el encuentro navideño deja la sensación de la importancia de celebrar como una familia que enfrenta múltiples desafíos laborales, en la misión de hacer posible, no solo un conjunto de obras de carácter social, sino que también, y por sobre todo, las tareas humanas y espirituales de cada día que acercan al Reino de Dios en y entre los hombres.

La festividad por anticipado del acontecimiento de la Natividad del Señor deja sabor a renovación en la misión y visión de dejar a Dios ser Dios en nosotros, una pausa en el diario trajinar, haciendo nuestra la oportunidad, con alegría compartida, de convertirnos en mejores cristianos.

 

José Danilo.-