INAUGURAN CAPILLA EN TABARA DE AZUA

c_300_175_16777215_00_images_portada_reinauguracion.jpgAl caer la tarde de este pasado sábado 2 de diciembre, el distrito municipal de Tábara Abajo, provincia de Azua, acogió a un gran número de personas entre visitantes, fieles, comunitarios y autoridades locales, para la reinauguración de un nuevo templo, digno del culto al Altisimo.

La ceremonia de Acción de Gracias fue presidida por nuestro pastor diocesano, monseñor José Grullón Estrella y concelebrada por los presbíteros Juan Manuel Camacho; Esteban Redolad (quienes conforman el equipo parroquial, vicario y párroco, respectivamente, de Sagrada Familia en Sabana Yegua) y el sacerdote misionero, párroco de Sagrado Corazón de Jesús en la Arquidiócesis de Milawkee, Reverendo Ricardo Martín.

El Padre Martin se hizo acompañar en la Semana Santa pasada, además del Arzobispo de la arquidiócesis de Milawkee  Excelencia Reverendisima  Jerome Listecki, por un grupo de fieles de su comunidad parroquial en Estados Unidos: Shawn Olley, Antoinette Mensah, Sallie Hollow, Nick Martin, Nicolene Nielsen Rosati y Kathleen Benson Kostroski, algunos de los cuales estaban presentes en la ceremonia inaugural, quienes al apreciar las condiciones de deterioro que presentaba la vieja capilla, se han animado a crear un fondo con donaciones para patrocinar esta construcción, cuyo costo ha bordeado la suma de 1 millón 200 mil pesos.

El obispo Renaldo Geraldo Connors (RIP) emprendió durante su ministerio episcopal una pastoral de hermanamiento entre parroquias norteamericanas y diocesanas, que ha contribuido con el sostenimiento de algunas de ellas, iniciativa que monseñor José Grullón ha fortalecido, haciendo posible la reparación y reconstrucción de una gran cantidad de capillas en toda la jurisdicción eclesiástica. Tan solo en la parroquia Sagrada Familia han sido reconstruidas tres capillas en los  meses recientes (vease foto al final).    

c_300_175_16777215_00_images_Capilla_Sagrado_Corazon_1.jpgCuentan los lugareños que desde finales de los 70 comenzaron a ser visitados periódicamente por sacerdotes para celebrar misa, y de paso administrar los sacramentos de iniciación cristiana, en una construcción rudimentaria que compartía terreno con un lugar de crianza de pavos, lugar que ya resultaba inadecuado para el culto y la oración de dominicanos y nacionales haitianos que posteriormente se han integrado, formando la comunidad de fe de Tábara Abajo.

De ahí que, una vez obtenidos los recursos económicos, se conformara un comité pro-construcción, se contrató al ingeniero Tony Fernández a cargo de la obra y sin dilación, los propios organismos comunitarios integraron brigadas de obreros de la etnia haitiana y los munícipes del lugar, comenzando la construcción del edificio.

La capilla Sagrado Corazón de Jesús ha sido edificada sobre cimientos con excavaciones de 0.80 por 0.60, con un vaciado de mortero de 0.35 a 0.50 en algunos lugares para corregir el nivel de declive del terreno, una medida que aporta ventajas en cuanto al peso de la construcción, que tiene techo a dos aguas en aluzinc, material resistente y liviano.

Los cimientos reciben toda la carga de la construcción en terrenos firmes y sólidos, que no se comprimen con el peso del edificio cuya estructura está sostenida por doce columnas: cuatro a cada lado y dos pares repartidas a partes iguales en el frontispicio y la pared detrás del altar y la sacristía, complementado con vigas de amarre a altura de dintel y otras a término de la superficie donde se apoya el techo, lo cual posibilita con estas medidas las condiciones técnicas estructurales para soportar en el futuro un techo de concreto reforzado.

c_300_175_16777215_00_images_Interior_del_templo.jpgTodas las paredes del recinto sagrado son de pañete de muy buenas condiciones, con espesor de 0.3 a 0.5 lo que da uniformidad al revestimiento, protegidas con la mejor pintura existente en el mercado, que impermeabiliza para evitar las filtraciones provocadas por la humedad de las lluvias, siendo resistente, por ejemplo, al lavado con cepillos.  

El resultado que se aprecia desde el exterior es un hermoso templo con fachada en estilo colonial, formando arco de medio punto en puertas y ventanas del frontispicio, con un conjunto arquitectónico circuido por aceras montadas sobre blocks con una zapata y protegido por una verja ciclónica.

Los arcos son delineados con dovelas, piezas de piedra en forma de cuñas que lo configuran en piedras coralinas y ladrillos, colocadas en disposición radial tanto en la puerta principal como en las ventanas, en una cornisa tipo románico simulando un campanario situado en la parte superior y en las esquinas exteriores de la parte frontal.

El interior de esta casa de oración es fresco y agradable, ambientado durante el día con luz natural, ya que está profusamente iluminado en todo el perímetro, por conjuntos de persianas en los laterales y ventanas de calidad Premium o primera calidad en el frontal y en paredes del altar, en este ultimo resaltando  una figura icónica del Sagrado Corazón de Jesús, una réplica de la que preside el altar de la parroquia hermana en estados Unidos.     

c_300_175_16777215_00_images_Capillas_con_pie_de_foto.jpgLa celebración solemne de bendición del nuevo ámbito de encuentro con Dios, fue desde el principio manifestación de una amalgama de emociones, en que primaba la alegría de la comunidad, desde el momento mismo en que monseñor Grullón recibe las llaves del templo de parte de una representación del comité pro-construcción y del ingeniero constructor de la obra Tony Fernández, rodeado de los fieles de la comunidad congregados a la entrada de la puerta de la Iglesia, hasta finalizar el acto litúrgico , cuando un grupo de niñas de ascendencia haitiana cantó en francés danzando rítmicamente “Mercy, mercy bonne Papá” (Gracias, gracias, buen Papá).

Al iniciar el rito de bendición, el obispo de la diócesis sureña dio las gracias, primero a Dios y luego a los gestores de la construcción, al equipo parroquial que emprendió y apoyó la obra en todas sus fases, al presidente de la Junta Municipal Juan Pablo Jiménez, a los donantes y patrocinadores de la parroquia hermana Sagrado Corazón en Estados Unidos, a las brigadas de mano de obra comunitaria compuestas de obreros dominicanos y haitianos y, en fin a todos los que colaboraron con una casa digna para renovar la fe en Dios y fortalecer la comunidad eclesial, templo espiritual por excelencia.

Al término de la ceremonia, los presentes compartieron animadamente un brindis y ágape comunitario, celebrando en un ambiente familiar el éxito de la edificación, fruto de la caridad solidaria sin fronteras. 

 

José Danilo.-