Pastoral Orgánica

 

 

VISION

 

La Parroquia debe ser una Parroquia modelo en el crecimiento progresivo de la fe, manifestada a través de la vida litúrgica animada, la participación activa de todos sus fieles en las misas, la adoración al Santísimo, su inserción al Plan Diocesano de Pastoral, crecimiento de los grupos y movimientos apostólicos, la formación permanente de todos los fieles, la catequesis de niños, jóvenes y adultos, la creatividad y pro-actividad de las áreas pastorales, la participación activa de los jóvenes en pastoral juvenil, coros y catequesis, los Consejos Comunitarios, las Casas Misión, retiros espirituales en cada Tiempo Litúrgico, la integración de la Parroquia con las Comunidades a través de actividades que involucren todos los Distritos Parroquiales, insertar la Parroquia a las necesidades sociales; todo esto, respondiendo al deseo de nuestros pueblos de encontrarse con Dios para dar sentido a su vida. La Parroquia es el espacio para que la gente tenga un encuentro personal con Cristo a través de la formación de comunidades y el discipulado como camino y seguimiento a Cristo esperanza que nos salva y da vida.

 

PLAN DIOCESANO

 

Hay muchos modelos pastorales para llevar a cabo la buena evangelización. El modelo de San Juan de la Maguana, es uno de ellos. Este Plan nos ha que nos ha dado resultados eficientes en nuestro quehacer pastoral.

Este modelo pastoral tiene una gran riqueza. Es un modelo que implica una estructura de iglesia, muy acorde con la visión vaticana y las propuestas de las Cinco Conferencias del Episcopado Latinoamericano: la Iglesia como comunidad de comunidades.

La Diócesis de San Juan de la Maguana tiene un Plan Pastoral que responde al Modelo Ideal de lo que queremos ser en cada una de las Comunidades y Parroquias. El Plan Diocesano en sintonía con el III Plan Nacional de Pastoral es un proyecto a largo plazo (30 años) vivido en varias etapas (ejemplo, la Misión Continental que dura tres años que nos permiten prepararnos para los 500 años de la creación de las primeras Diócesis del País en el 2011).

El III Plan de Pastoral respondiendo al modelo de Iglesia expresado en los documentos del Vaticano II, las Cinco Conferencias Latinoamericanas y de manera especial, Aparecida; es el deseo de que la Iglesia es una Comunidad de Comunidades, donde se vive el amor, la fe, la solidaridad, la justicia, se alimentan de la Palabra de Dios (Lectio Divina) y de la fracción del Pan (Eucaristía), la vivencia del domingo como día del Señor, asistiendo a las misas o celebraciones de la palabra, la formación de los discípulos misioneros, la formación de pequeñas comunidades y fortalecimiento de los grupos y movimientos apostólicos.

En este contexto es que se inserta el Plan Diocesano de Pastoral. La Diócesis, se conforma por tres Zonas Pastorales. Las Zonas Pastorales están formadas por las Parroquias y estas en Distritos Parroquiales y estos a su vez en Consejos Comunitarios y los Consejos en Casas Misión y las Casas Misión llegan a las familias.

La programación Diocesana es el fruto del esfuerzo de los coordinadores distritales y los coordinadores de áreas pastorales que cada año en los meses de octubre y noviembre nos reunimos para planificar. Esta planificación es una obra de arte, porque los protagonistas de la ejecución, son los mismos protagonistas de la acción. No es una programación que se impone por un grupo de peritos en programación, sino que es fruto del deseo de los coordinadores distritales y de áreas pastorales para impulsar la Diócesis en torno al Plan Pastoral.

 

PASTORAL DE CONJUNTO

 

La Pastoral de Conjunto está estructurada en organismos y cada organismo tiene su órgano, cabezas responsables e instrumento de trabajo. Y cada organismo es un tipo de iglesia que va desde una estructura jerárquica hasta llegar al la primera iglesia o iglesia doméstica.

 

Organismos y Órganos

 

1. La Diócesis: representada por el Obispo, Consejo Episcopal, Consejo Pastoral y la Curia Diocesana.

2. Las Zonas: Representada por los vicarios zonales y los asesores y coordinadores zonales de AVE.

3. La Parroquia: representada por el Párroco, Equipo Parroquial de Pastoral y Consejo Parroquial.

4. Los Distritos Parroquiales: Representado por el Coordinador Distrital y el Consejo Distrital.

5. Las Comunidades o Sectores: Representados por el Coordinador de Comunidad y el Consejo Comunitario.

6. Las Casas Misión y Comunidades Eclesiales de Base: Representadas por un Animador de Comunidad.

7. La Familia: Representada por los Padres

Todo el quehacer pastoral tiene como eje, evangelizar la familia. Crear familias fuertes en la fe. Y dar seguimiento al Plan Nacional de Pastoral y al Plan Diocesano de Pastoral.

 

Instrumento de Trabajo

 

1. La carta mensual: es un instrumento de trabajo, formación e información que se envía a cada familia para su crecimiento en la fe. A través de ella se envía un cariñito a cada familia de la parroquia, llevando siempre un mensaje de evangelización, testimonio de fe de un creyente y vivencia de las acciones significativas para el sector y la familia de acuerdo al Itinerario de Evangelización. Para lograr esto, se formar el equipo de redactores y la Red de Mensajeros. Ellos son los enviados del Señor para este trabajo tan especial.

2. La Revista Podemos: es el instrumento de las Casas Misión: Esta revista se edita cada dos meses con los evangelios dominicales y los temas respectivos de esos dos meses. Es un modelo sencillo para vivir la Palabra del Señor vía la Lectio Divina (Lectura Orante de la Palabra).

Está organizada en cinco pasos y de este modo las personas comparten la Palabra de Dios durante la semana y cuando van a misa el domingo, ya están alimentados con la Palabra de Dios.

A) Se invoca el Espíritu Santo. Se acoge la Palabra de Dios con un Canto y se lee el Evangelio del domingo siguiente.

B) En un ambiente de oración se vuelve a leer, de dos en dos o personal, el Evangelio. Se medita en silencio. Se puede subrayar lo que a uno le gusta de ese Evangelio y también si hay algo que no se entiende y se quiere preguntar. También se puede subrayar lo que creemos que es el mensaje principal de ese Evangelio.

C) Se comparte el mensaje del Evangelio. Primero las frases o palabras que no se entienden, después el mensaje central y luego las frases más significativas.

D) Leemos nuevamente de manera personal el Evangelio y buscamos las frases que nos muevan a orar: oración de petición, acción de gracias, oración de alabanza, y también buscamos algunas frases que nos muevan a cambiar de vida y la vida de la comunidad

E) Oramos con la Palabra de Dios. Y de manera especial vemos a cuáles compromisos nos lleva este Evangelio.

3. El Acta de los Consejos Comunitarios y Distritales: Es el Instrumento de los Consejos Comunitarios y Distritales. En esta acta se da seguimiento al Plan Nacional y Plan Diocesano de Pastoral. En las programaciones que cada año se realiza para ir dando seguimiento mes por mes en los Sectores y comunidades: Itinerario de Evangelización, tema y lema del mes y las acciones significativas del Sector y las familias.

 4. La Planificación Diocesana: Es el Instrumento de los Consejos Parroquiales, Las Zonas, Aéreas de Vida Eclesial, Asambleas Diocesanas. Cada año se hace una Planificación Diocesana a partir de la Planificación Nacional. A esta planificación se da seguimiento en las Zonas y en las Parroquias a través de las áreas pastorales. En esta planificación se coordinan los planes pastorales de las Aéreas de Vida Eclesial y en ella se da seguimiento al Itinerario de Evangelización y metas del año en curso.

 

ASAMBLEA DIOCESANA

 

Es una actividad de formación y programación celebrada cada dos meses con representantes de cada una de las parroquias de la Diócesis. Para evaluar, planificar y formar, dando seguimiento al Itinerario de Evangelización, metas y al Plan Diocesano de Pastoral. A esta asamblea deben asistir: todos los sacerdotes de la Diócesis, una hermana religiosa por parroquia y por comunidad en caso de las parroquias donde hay más de una congregación, el coordinador del Consejo Parroquial, algunos miembros de FUNDASEP en representación de la Curia Diocesana, los coordinadores diocesanos y zonales de las Áreas de Vida Eclesial y los coordinadores diocesanos de grupos y movimientos de vida Apostólicos.

 

ASAMBLEAS ZONALES

 

Nuestra Diócesis tiene tres zonas pastorales; a bien saber: zona de Azua, zona de San Juan y zona Fronteriza. Del mismo modo que la Asamblea Diocesana, por medio de esta asamblea, celebrada cada dos meses se da seguimiento al Itinerario de Evangelización y las planificaciones de las Áreas de Vida Eclesial. Asisten a esta asamblea todos los coordinadores parroquiales de AVE, los sacerdotes, religiosas y coordinadores de movimiento de esas zonas.

Esta asamblea se hace una semana después de la Asamblea Diocesana para que las propuestas y planificaciones diocesanas puedan ser llevadas a las zonas y asumidas en cada una de las parroquias.

 

PLAN PARROQUIAL

 

El Magisterio Latinoamericano define la Parroquia como una “comunidad de comunidades”. Las parroquias son organismos muy grandes para administrarlo pastoralmente como un solo bloque.

Por eso, en esta Diócesis, las parroquias se dividen en Distritos Parroquiales. Un Distrito se conforma en las zonas urbanas por los barrios. Si son pequeños los barrios se pueden juntar dos o tres. Y en las zonas rurales se forman los Distritos por comunidades. Un conjunto de comunidades forman un distritos, eligiéndose de ellas la mayor o la más céntrica como cabeza del Distrito.

Los Distritos se dividen en Sectores en las partes urbanas. Los sectores se enumeran o se les pone un Patrón. Y en las partes rurales los distritos se dividen en comunidades como dijimos anteriormente. En los sectores y/o comunidades, funcionan las Casas Misión por cada diez o quince familias.

El objetivo principal de cada parroquia es estar en sintonía con el Plan Diocesano. Ninguna parroquia debe estar fuera del Plan Diocesano de Pastoral. De ahí nace nuestro esfuerzo para encaminarnos a la vivencia del Modelo Ideal Diocesano. En estos años venideros debemos empeñarnos en dar continuidad y sintonía para vincularnos al quehacer pastoral de la Diócesis.

Esto lo podemos vivir reactivando los consejos Parroquial, Distritales y Comunitarios, formando Casas Misión, cumpliendo con el itinerario pastoral de cada año (Lema y Tema del Mes, acciones significativa del sector y familia), carta mensual, vida litúrgica y sacramental, formación permanente y catequesis.

La programación parroquial en cada una de sus áreas y movimientos, debe responder a la programación Diocesana. De hecho y confiados estamos, que el plan Diocesano es un modelo ideal perfecto, y que sólo tendremos un crecimiento como parroquia en la medida que nos pongamos en sintonía con el modelo Diocesano. La experiencia lo dice todo: son más activas y participativas las parroquias donde hay mayor vinculación al Plan Diocesano. En esta Parroquia, gracias al esfuerzo de todos los consejos que la integran, sacerdotes y religiosas, estamos encaminados al Plan Diocesano. Esto es una bendición de Dios, nos gustaría pues, seguir creciendo y madurando para asumir con fidelidad y perseverancia al Plan.

La ventaja principal del Plan Diocesano es que cuando es asumido por las parroquias, el centro de la misión no recae en la persona del párroco o las hermanas religiosas, sino que los fieles laicos son los verdaderos protagonistas de la acción pastoral. Se crea conciencia en los laicos de su vida pastoral y de su compromiso como cristianos de ser testigos del Evangelio de Cristo. En este mismo sentido, volvemos a la base de la Iglesia Primitiva o Iglesia Apostólica como nos lo narra el libro de los Hechos de los Apóstoles, de que la Iglesia está conformada por pequeñas comunidades fraternas y que todos los cristianos son responsables de la misión o como nos lo presenta Aparecida, no se puede ser discípulos si no se es misionero. Por eso nuestro deseo es, que como Parroquia, abracemos con fe viva el Plan Diocesano de Pastoral y nos pongamos en sintonía total con él.

 

LITURGIA-SACRAMENTOS

 

La liturgia es la vida de la Iglesia. Esta es vivida a través de los sacramentos y sacramentales. El centro de la liturgia es la Eucaristía. Todos los sacramentos y sacramentales giran en torno al sacramento por excelencia que es la Eucaristía. Los sacramentos tienen una doble finalidad: dar culto a Dios y la santificación de los hombres.

Es por esto que cada acto litúrgico debe ser una solemnidad para el ministro que lo preside, para los fieles a quienes les son administrado y para todo el pueblo fiel testigo de los mismos, participando activamente y con alegría. Inclusive, las exequias son motivos de alegría para la comunidad porque en ella celebramos la esperanza de una vida más allá de esta vida y la aproximación a la Iglesia que peregrina en el cielo.

Si los sacramentos son motivos de alegría, ¿qué no decir del sacramento por excelencia? La Misa-Eucaristía es nuestra mayor expresión de fe: nuestra mayor oración, sacrificio, acción de gracias, petición, ofrenda; es lo máximo que como cristianos podemos ofrecer a Dios. Por eso debe ser vivida con alegría, devoción, solemnidad, entrega, reverencia, dignidad.

La Eucaristía debe ser centrada en la Palabra de Dios y la fracción del Pan. Un mensaje breve y sustancioso. Mensaje de esperanza, de formación, catequético e instrucción pastoral. Dinámico y pronunciado con claridad. Buena entonación y buena dicción. Y que transmita con fidelidad la Palabra de Dios. Los lectores deben estar bien preparados para que el mensaje llegue con claridad a todo el pueblo. Los cantos animados y en sintonía con las lecturas del día y el tiempo litúrgico. El pueblo tiene una participación activa y atenta. De esto modo hacemos de la misa una fiesta muy alegre. Y al despedirnos de la Iglesia nos vamos llenos de paz y esperanza a vivir y transmitir a los demás lo que hemos vivido en la Iglesia. La misa no termina en la Iglesia, sino que se le da continuidad en la familia.

 

PÁRROCO

 

El párroco o el administrador es el representante del Obispo en la parroquia. Es quien preside el Equipo Pastoral. Tiene la obligación canónica de formar o dar seguimiento al Equipo Pastoral, Consejos Parroquial, Distritales y Comunitarios, Casas Misión, Consejo Económico, en fin, dar seguimiento al Plan Diocesano de Pastoral. Administrar los sacramentos, animar todas las comunidades; ser un pastor de las almas para llevar su pueblo a Dios. “Que no se le pierda ninguno de los que el Señor le ha encomendado”. Un párroco eficiente no es el que trabaja por mil, sino el que pone a mil a trabajar. La vida parroquial no se puede centrar en la persona del sacerdote. Si un sacerdote hace todo, el día que ese sacerdote se vaya se cae la animación parroquial, pero si el sacerdote enseña a sus fieles a trabajar, el compromiso de fe y la identificación con la Iglesia es mayor en cada uno de sus fieles.

Por eso en esta parroquia queremos que los laicos sean los protagonistas de la acción pastoral en todos los sentidos. Que todos tengan iniciativas pastorales y que en conjunto abracemos la acción misionera con el deseo de llevar el Reino de Dios a todos.

El perfil del párroco es el perfil de Cristo Pastor: amabilidad, acogida, sensibilidad, trabajador, de testimonio, espiritual, maduro, con capacidad de diálogo y escucha, trabajo en equipo, atento a las necesidades de su pueblo. Debe ser un pastor cercano al pueblo; que sea realmente un cura de almas.

 

RELIGIOSAS

 

Las religiosas son siempre la mano derecha del sacerdote. Es una bendición la parroquia que tiene religiosas. Y una gracia de Dios cuando se trabaja en equipo con ellas. Es notable siempre la sensibilidad de las hermanas para trabajar con los jóvenes, la catequesis, los coros, la formación, los consejos, la liturgia, la pastoral social. Nos queda pues, saber aprovechar la gran oportunidad que tiene con las hermanas religiosas.

Las religiosas conforman con al padre el Equipo Pastoral. Ayudando en equipo a crear e implementar estrategias pastorales que ayuden a dinamizar la vida de la Iglesia. Son un gran apoyo moral y humano, que nos ayudadan a brindar equilibrio en todo el quehacer pastoral de la vida de la parroquia. Ellas colaboran en la asesoría de las áreas pastorales y de los distritos parroquiales y los consejos comunitarios.

 

EQUIPO PASTORAL

 

El Equipo Pastoral está conformado por el sacerdote, las hermanas religiosas y algunos laicos. La función de este equipo es vislumbrar de manera amplia el quehacer pastoral; planificar las reuniones del Consejo Parroquial; orientar al sacerdote, son un equipo de apoyo a sacerdote, son animadores de los consejos, evaluar la función de los Consejos y la vida parroquial. Este equipo se reunirá de manera ordinaria previo a cada reunión del Consejo Parroquial y de manera extraordinaria, cada vez que la circunstancia lo preceda.

 

CONSEJO PARROQUIAL

 

La misión del Consejo Parroquial es aconsejar la vida parroquial, es decir, dirigir las acciones pastorales. El Consejo es el mayor apoyo del sacerdote en una parroquia. Sin un buen consejo parroquial es difícil aplicar proyectos pastorales. El consejo debe ser dinámico, participativo, positivo, alegre, entusiasta, con visión, con gente con deseo de trabajar. El consejo es la columna vertebral de la parroquia. Cuando el consejo está bien estructurado, la vida de la parroquia camina sola.

Es un organismo de carácter consultivo; laicos representantes de la comunidad, que ayudan responsable y eficazmente en el análisis de la realidad pastoral, la planeación y elaboración de proyectos de la parroquia, ejerciendo su triple misión: sacerdotal, profética y real.

Los miembros del consejo deben tener conciencia de su misión dentro del la Iglesia. No son fieles pasivos, sino activos. Los primeros en todo. En la parroquia todo lo que se haga debe estar en coordinación con el consejo parroquial. Moisés en el desierto pidió a Dios un consejo para que le ayudara a conducir al Pueblo y el Señor ilumino 72 profetas ayudaban a Moisés a profetizar en nombre de Dios (Núm 11, 25-29). Jesús también buscó su consejo en los 12 discípulos. La Biblia nos habla muchos de los ancianos, que significa consejeros, o sea, que los profetas y sacerdotes siempre han tenido sus consejos. La vida parroquial es lo mismo, un consejo para aconsejar, para coordinar, para trabajar, para impulsar todos los proyectos pastorales, dando seguimiento al Plan Diocesano de Pastoral.

El consejo está conformado por el Equipo Pastoral, los coordinadores de los consejos distritales, los coordinadores de las áreas de vida eclesial y algunos otros integrantes que se les asigna alguna función dentro del mismo.

La reunión del consejo parroquial será una vez al mes. Esta reunión tiene una triple función: Informar, Formar y Planificar. El coordinador de cada Distrito Parroquial deberá informar sobre las actividades realizadas en su Distrito en el mes anterior. Se dará una formación sobre el tema y lema del mes o, si la circunstancia lo amerita, se hablará sobre el tiempo litúrgico o cualquier otra temática formativa. Finalmente, se planificarán las actividades para el mes siguiente.

En cada reunión del Consejo Parroquial se analiza las actividades del Itinerario de Evangelización, que los Consejos Comunitarios deben programar cada mes.

El coordinador del Consejo Parroquial en compañía del coordinador de Comunidad realiza una asamblea de los Animadores de Comunidad cada dos meses con todos los miembros de la directiva de los Consejos Comunitarios, los animadores de las Casas Misión y los misioneros y mensajeros. Con el fin de: programar las acciones a realizar en el sector y en las familias de acuerdo al Itinerario de Evangelización; estudiar los temas que aparecen en la revista Podemos sobre el Lema del mes; analizar (Lectio Divina) los evangelios dominicales de la revista Litúrgica.

Esta además del carácter formativo debe tener una dimensión festiva. Siempre se debe coordinar para que la asamblea termine con un compartir. Hacer brindis, música, dramatizaciones. Esta asamblea es para instruir y celebrar.

La agenda del Consejo Parroquial debe tener el siguiente esquema: 1. Canto de animación y Oración. 2. Pase de lista. 3. Informe de la planificación del mes anterior. 4. Planificación del mes siguiente teniendo a manos la Planificación Diocesana y el Acta de los Consejos Comunitarios. 5. Avisos. 6. Oración final

 

CONSEJOS COMUNITARIOS Y CONSEJOS DISTRITALES

 

Los Consejos Comunitarios son el órgano vivo del modelo Ideal de la Diócesis de San Juan de la Maguana. San Pablo dice que 12 son los pilares de la Iglesia. 12 fueron las tribus de Jacob. 12 fueron los discípulos del Señor. 12 son los que integran los Consejos Comunitarios. 4 hombres, 4 mujeres y 4 jóvenes.

Los Consejos son guardianes de la comunidad. Velan por todas las necesidades, tanto las humanas como la espiritual. En las zonas rurales los consejos los conforman las pequeñas comunidades y los sectores o barrios y en las zonas urbanas los consejos los conforman las cuadras. Las comunidades pequeñas tienen un Consejo comunitario. Las que son más grandecitas tienen dos o más consejos de acuerdo al tamaño de la comunidad y en los pueblos las cuadras si son grandes forman un consejo y si no muy grandes, se juntan dos cuadras o más para formar un consejo. En todo caso, el Consejo Distrital sectoriza su Distrito en Consejo Comunitarios. Estos Consejos pueden estar enumerados, o más recomendables asignarle un Patrón para que se puedan identificar. Cuando el consejo es en una comunidad pequeña llevará automáticamente el nombre de la Comunidad y del Patrón de la Comunidad.

Los Consejos Distritales se forman con los representantes de los Consejos Comunitarios y los coordinadores de las Áreas de Vida Eclesial. El Asesor distrital y el Coordinador de cada Distrito planifican y dirigen las reuniones de los Consejos Distritales.

Los Consejos Comunitarios tienen siempre a mano el censo que se hace casa por casa. Este censo es como un mapa de la comunidad. Él habla y nos dice lo bueno y lo malo que hay en cada comunidad y en cada familia. Los consejos trabajan todo el año con la hojita del censo, visitando las familias, hasta lograr vencer los males y aumentar el bien. Borrar lo negativo y poner lo positivo. Las hojitas del censo no se deben guardar ni botar; ellas son un instrumento de trabajo para los consejos. Los Consejos tienen la misión de poner el censo bonito y, de este modo, poner los hogares bonitos para un crecimiento del Reino de Dios. La hojita del censo debe hablar bien de la comunidad y de las familias. Si la hojita nos informa que en una familia hay gente sin bautizar, bebemos visitar esa familia sin cansarnos hasta lograr bautizarlos, y nos informa que hay niños que no van a la escuelas, la catequesis, gente que no leen ni escriben, familias sin letrinas, sin declarar, etc. La hojita dice todo. Me dice los que se quieren casar por la Iglesia, me dice los que van a misa y los que no van. Así que la hojita habla y debe hablar bien. La responsabilidad de todos es que esta hojita hable bien.

Los consejos comunitarios y distritales en su reunión deben: Informar los que realizaron durante el mes; programar el mes siguiente de acuerdo al Itinerario de Evangelización, lema y valor del mes tal como se propone en el Acta de los Consejos Comunitarios. En cada reunión de los Consejos comunitarios y Distritales se levanta un acta donde se informa lo que se logró en el mes anterior y se programó para el mes siguiente. Procurando siempre dar seguimiento al Itinerario y poner la hojita bonita.

Los Consejos Comunitarios con las hojitas del censo forman las Casas Misión para la vivencia en pequeña comunidad de la Palabra de Dios, alimentados con la Lectio Divina.

Los Distritos Parroquiales velan por el seguimiento de las planificaciones parroquiales de las Aéreas de Vida Eclesial. También velan para que los Consejos Comunitarios den seguimiento a las Actas de los consejos.

Los consejos comunitarios y distritales en su reunión mensual: Informan lo que realizaron durante el mes. Programan con el acta de los consejos comunitarios y distritales el mes siguiente, dando seguimiento al Itinerario de Evangelización y las metas del año. Y levantan acta de cada reunión, para que todo quede por escrito.

 

CASAS MISIÓN O COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE

 

¿Qué es una Casa Misión? Como su nombre lo indica es una Casa que es Misionera. Una casa donde se evangeliza. Es una Pequeña Comunidad Eclesial de Base (es decir una pequeña iglesia en una casa de familia o un patio, una parqueo, un garaje) que se reúne una vez a la semana para compartir en comunidad y alimentarse de la palabra de Dios haciendo la Lectio Divina (leer la lectura del Domingo siguiente, orar con la palabra, meditarla, compartirla y vivirla) y también el valor del mes.

Las Casas Misión son un modelo para enriquecer la Iglesia y la fe de los creyentes e ir en busca de los alejados de la fe y de la Iglesia. Este modelo de iglesia pequeña no es nuevo. Así organizaron los apóstoles la Iglesia, en pequeñas comunidades donde se reunían todos los domingos para Orar, escuchar la Palabra de Dios y a la Fracción del Pan (Hechos 2, 42-47). San Pablo en varias ocasiones manda saludo a las iglesias que se reúnen en casa de Familia. La Casa de Priscila y su esposo Aquila (Rom 16:3) (1 Co 16, 19). También encabeza iglesias domésticas Ninfas (Hechos 12:12). María la madre de Juan Marcos (Hechos 12:12). Lidia (Hechos 16:11-15), Febe, Evodia y Síntique (Fil 4:3), Apolo (1 Cor 4:9), Barnabé (1 Cor 9:5-6; Hechos 14:4, 14), Epafrodito (Fil 2:25), Silvano y Timoteo (1 Tes 1:1 con 2:7). Trifena, Trifosa y Persis (Rom 16:12). Todas estas eran Casas Misión o Iglesias en Casa de Familia.

La Iglesia nace en la Casa de los Creyentes. Hasta el siglo III la Iglesia no tenía lugares propios. En los primeros años, los cristianos se reunían en las sinagogas judías, pero después fueron expulsados. De este modo la Iglesia en su ardiente deseo de crecer, se congregaba todas las semanas en casas de familias como estas que citamos anteriormente a quienes Pablo les envía saludos.

Antes del Vaticano II, la parroquia era definida como una porción de terreno, pero los documentos actuales de la Iglesia la definen la parroquia como Comunidad de Comunidades. Por ende, toda casa puede transformarse en pequeña iglesia ya que toda la vida familiar, en virtud de la fe, está llamada a girar en torno al único reinado de Jesucristo y desde la casa ser un lugar de evangelización.

La fe no la podemos vivir solos, por eso el Señor nos invita a integrarnos a una comunidad, a forma parte de su Iglesia. No puede haber vida cristiana, sino es en comunidad: en las familias, en las parroquias, las comunidades de vida consagrada, las comunidades eclesiales de base (CEB), los movimientos. Los discípulos misioneros en la Iglesia están llamados a vivir en comunión, ante la tentación de la cultura actual de ser cristianos sin Iglesia: NO HAY DISCÍPULO CRISTIANO SIN LA COMUNIÓN. La fe en Cristo nos invita y nos lleva a vivir en comunidad.

 

¿Cómo se forman las Casas Misión?

 

Las Casas Misión de una manera fácil y eficiente. Haciendo una cadena de responsables:

   a) Para las Casas Misión que ya están funcionando, el animador de comunidad se hace responsable de uno del grupo y éste a su vez de otro y así sucesivamente. Ejemplo: Juana es la animadora de la Casa Misión del Sector 1. Ella es responsable de avisarle a María la reunión todos los miércoles a las cinco de la tarde. María es la responsable de Antonio y Antonio de Manuel y Manuel de Altagracia, Altagracia de Pedro, Pedro de Teresa y Teresa le toca buscar uno nuevo para la próxima semana.

   b) Para las nuevas Casas Misión. Para formar una Casa Misión, sólo se necesita que alguien tenga ánimo. Ese animador se busca uno más y forman la Casa Misión. La semana siguiente el nuevo integrante de la Casa Misión trae uno nuevo a la próxima reunión. Ejemplo: Juan es un animador y se busca a alguien que no le va a fallar; él va a casa de Julio y lo anima para que formen una nueva Casa Misión. A Julio se compromete con traer a Manuela para la próxima semana. Manuela tiene la responsabilidad de buscar a alguien más. Ella motiva a Pedrito. Pedrito motivó a Bienvenida y así sucesivamente cada semana se va integrando un nuevo miembro a la Casa Misión. Todas las semanas el último de la fila le toca buscar uno más.

De este modo en las Casas Misión se forman las cadenas de responsables. Ya nadie es responsable de veinte miembros, sino de uno solo.

 

LOS PRESIDENTES DE ASAMBLEA

 

Cada comunidad tiene un animador o presidente de asamblea, hombre de Dios, elegido por la misma comunidad, quien ha pasado por un proceso de formación aprobando las materias propuestas por el equipo responsable de los presidentes de asamblea. Posee un espíritu de superación en lo humano y espiritual; está integrado al consejo comunitario y a la vida de la comunidad y ha recibido del obispo el ministerio del lectorado y acolitado.

Los animadores de asamblea dan un gran testimonio de vida de familia en unión con su esposa y sus hijos constituyendo un modelo para otras familias. El animador de asamblea de cada comunidad, en unión con un equipo de liturgia, y realiza en cada comunidad de la diócesis una celebración dominical de la Palabra, que alimenta la vida espiritual de los fieles.

El equipo responsable de los Animadores o Presidentes de Asamblea está muy vinculado a los que están ejerciendo el ministerio, como a los que están en formación.

 

RED DE MENSAJEROS

 

Es un conjunto de personas presentes en toda la diócesis que visitan periódicamente a las familias de cada comunidad y establece con ellas relaciones de amistad. La red de mensajeros hace de “puente” entre las familias que visitan y el consejo comunitario y promueve las relaciones de amistad entre las familias a las que visitan.

Entrega personalmente a las familias las comunicaciones de la Parroquia o de la Diócesis y ayuda a comprender y aceptar el mensaje de las mismas. La red de mensajeros la componen jóvenes y personas adultas de buena voluntad, discretas con capacidad de establecer buenas relaciones con la gente, con mente honesta y corazón leal, disponibles para realizar este servicio. Los Mensajeros son elegidos por el consejo comunitario. Este servicio no tiene límite de tiempo aunque su ejercicio se somete a la evaluación de la comunidad, y a los cambios que ella puede pedir.

Los Mensajeros de cada comunidad tienen un responsable y un sustituto; del mismo modo en el nivel distrital y parroquial. Los responsables aseguran el funcionamiento y la eficacia de la red de mensajeros y les reparten las comunicaciones. El conjunto de los responsables por distritos forma la comisión parroquial para los mensajeros. La Comisión Parroquial asegura la organización y funcionamiento de la red de mensajeros y promueve los diversos encuentros que ese funcionamiento exige. Por cada 10 familias hay un mensajero que las visita regularmente.

Los mensajeros de cada distrito parroquial se encuentran cada dos meses para intercambiar las experiencias, ver cómo responder a dificultades, prever las acciones que han de realizar, estudiar aspectos relacionados con las técnicas de comunicación y de relaciones interpersonales así como del sentido cristiano del servicio que prestan y con este mismo fin se encuentran una vez en el año, los mensajeros en el nivel parroquial. Cada año la Comisión Diocesana de la Pastoral de Multitudes, organiza un encuentro diocesano para los responsables parroquiales de la red de mensajeros en orden a habilitarlos en el cumplimiento de sus funciones y a profundizar la espiritualidad de su servicio.

 

CENSO PARROQUIAL

 

Los censos son instrumentos de trabajo en las parroquias. Cada año se hace un censo en los sectores y comunidades de la parroquia. Este censo responde a las necesidades pastorales de todas las personas. Se hace un análisis de la realidad espiritual, humana, viviendas, familias, social, salud, educación, medio ambiente; en fin, es un censo que recorre una base de datos interesantes para la vida pastoral de la Iglesia.

Este censo no es un censo científico, ni es realizado por peritos o sociólogos. Pero es un censo que arroja una base real. Porque es hecho por los protagonistas de la acción social y pastoral de los consejos comunitarios. Este censo le permite a los consejos conocer todas las informaciones de todos los habitantes del sector. Conocen sus necesitadas espirituales y sus necesidades humanas. Conocen también las cosas buenas que hay en cada sector.

Los consejos comunitarios tienen siempre a mano el censo que hace casa por casa. Este censo es como un mapa de la comunidad. El censo nos da unas hojitas que hablan: hablan bien del sector o hablan mal. Por ejemplo nos dicen que en la familia de María y Luis, hay cinco niños que no están bautizados, que no tienen letrina, que hay dos que no saben leer ni escribir, hay uno que no está declarado, nos dice que tiene la imagen de la Altagracia en la sala de la casa y se quieren casa por la Iglesia.

Los consejos trabajan todo el año con este censo. Visitando los hogares hasta lograr vencer los males que aparecen en él y aumentar el bien. Borrando lo negativo y poniendo lo positivo.

 

VISITA PASTORAL

 

El obispo visita una vez al año la parroquia para dar seguimiento al Plan Diocesano de Pastoral. Como pastor de la Diócesis, pastorea de las ovejas cuidando de ellas. Esta es una visita muy especial para la parroquia. En ella el obispo se reúne con todos los consejos comunitarios para revisar las hojas del censo y las actas de los consejos. Se evalúa el crecimiento de la comunidad o sector en ese año. Y celebra el sacramento de la confirmación en todos los distritos parroquiales. También el obispo se reúne con el consejo parroquial y el equipo de pastoral para dar orientaciones sobre la vida pastoral de la parroquia. El obispo explica a las comunidades el lema y tema del año-

Los consejos comunitarios planifican y preparan la visita del Obispo. Realizan el censo previo a la visita, hacen los informes de cada distrito y consejo comunitario y organizan para que la visita sea siempre un encuentro de evangelización con mucha alegría.

 

ASAMBLEA PARROQUIAL DE ANIMADORES

 

Los animadores como hemos dicho constantemente son los que tiene ánimo. La Parroquia debe celebrar cada dos meses una asamblea parroquial de los que tienen ánimo, es decir de los que están dispuestos a trabajar y formarse dentro de la Iglesia. El fin de esta asamblea de animadores es dar seguimiento al trabajo que están realizando las Casas Misión, los Consejos Comunitarios, las AVE, la Red de Mensajeros y los Grupos y Movimientos de Vida Apostólica.

Son invitados a la Asamblea de Animadores, todos los animadores de Casas Misión, los miembros de los Consejos Comunitarios, los Coordinadores de AVE, Mensajeros y de Movimientos de la Parroquia. En esta asamblea se dan orientaciones sobre la Lectio Divina, Misión, AVE. Es un doble propósito: Formar a todos los agentes de pastoral e informar sobre los trabajos que están haciendo en sus respectivos sectores y distritos. Y de este modo, al compartir experiencias nos enriquecemos todos.

En las parroquias que tienen distritos urbanos y rurales, estos encuentros se pueden hacer bimensuales en cada distrito y dos veces al año a nivel parroquial. Estos encuentros son importantes porque animan y forman a todos los agentes, además de incentivar el compartir con todos los miembros de la parroquia.

 

ÁREAS DE VIDA ECLESIAL (AVE)

 

En el libro del Modelo Ideal de la Diócesis de San Juan que se construyó en visión al Tercer Plan Nacional de Pastoral en el dos mil seis, encontramos las siguientes informaciones sobre la función de cada una de las áreas pastorales. Aquí nos explica cuál es la misión de cada una de ellas. Algunas de ellas como podemos constatar se han ramificado, como es el caso de Pastoral Juvenil, Pastoral de Catequesis y Pastoral social que se conforman por un conjunto de áreas más pero que las acciones siempre van en función del crecimiento de las áreas mismas. Del mismo modo los coordinadores de áreas parroquiales deben buscar equipo de apoyo en los distritos. Cada distrito debe tener un representante de cada una de las áreas pastorales.

 

1. Pastoral Misión

 

Nuestras comunidades eclesiales por el anuncio del Kerigma, logran el encuentro con Jesús, que lleva a todos a una transformación en sus vidas y a una experiencia de conversión radical, convirtiéndonos en discípulos y misioneros de Jesucristo.

La comisión actúa como un equipo y cuenta con un programa de encuentros y de actividades coherentes con el plan específico. El anuncio gozoso del Kerigma suscita una Iglesia renovadora, capaz de transformar su entorno por el poder del Espíritu. El anuncio del Kerigma conduce a los fieles al compromiso evangelizador y suscita evangelizadores testigos del Evangelio. A través de las demás áreas pastorales y los movimientos presentes en la Parroquia, los consejos comunitarios y la catequesis promueven el anuncio gozoso de Jesucristo con testimonio de vida y por medio de retiros, cursos, encuentros, misiones populares. Esta área mantiene viva y activa el sentir misionero de la Parroquia, haciendo descubrir a cada bautizado su tarea, que es ser un discípulo misionero de Cristo. Por eso se reactivan todos los procesos de misión dentro de la Iglesia.

 

2. Pastoral de Catequesis (Niños, Jóvenes, Adultos)

 

La Catequesis, a partir del anuncio del kerigma, logra promover la educación en la fe a niños, jóvenes y adultos integrándolos a comunidades cristianas vivas y maduras en la fe... Los y las catequistas han recibido una formación básica apropiada a las tres etapas de la catequesis y se reúnen mensualmente con el coordinador para evaluar el trabajo realizado y planificar las próximas sesiones y se convierten en agentes multiplicadores en sus distritos parroquiales y comunidades.

La catequesis es vivencial e integradora, promueve a la persona y le ayuda a asumir los valores humanos, éticos, morales y culturales iluminados a la luz del Evangelio. La catequesis es, sobre todo, una sucesión de experiencias de fe que permiten a los participantes a interiorizar los valores cristianos y las verdades que los sustentan. La catequesis, orienta a los padres y madres a que la familia se convierta en la primera escuela de evangelización. Promueve el compromiso cristiano de enseñar la fe en la familia desde los diversos niveles de Iglesia y en los diferentes ámbitos.

La catequesis está organizada en todos los distritos parroquiales y comunidades con catequistas suficientes para acoger a todos los niños, niñas y adolescentes. Los catequistas de cada comunidad están integrados a la Comisión Parroquial de Catequesis por medio del coordinador de catequesis de cada distrito parroquial. La catequesis parroquial que se ofrece a los niños y adolescentes a partir de los seis hasta los quince años, está organizada por niveles. Incluyendo en los tres primeros niveles los contenidos sobre Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Cada año esta catequesis logra la vivencia sacramental, ofreciendo además un material apropiado para dichos sacramentos. Al final del primer nivel los niños viven la experiencia bautismal o su renovación y realizan un acto penitencial. Durante el segundo nivel, después de una catequesis intensiva sobre el Espíritu Santo, reciben de manos del Obispo el sacramento de la Confirmación como un compromiso de colaborar con la Iglesia. Al finalizar el tercer nivel y recibir la Santa Comunión, ya están vinculados plenamente a la Iglesia.

Los tres sacramentos de la iniciación cristiana, Bautismo, Confirmación y Comunión son recibidos por todos los fieles cristianos de una manera consciente; todos los niños y niñas que han celebrado su primera Comunión continúan su proceso de formación en el programa AMIGOS Y SERVIDORES DE JESUS.

La catequesis en cada parroquia tomando como base el censo de la visita pastoral, identifica las personas sin sacramentos, organiza y promueve la preparación de los jóvenes y adultos visitándolos varias veces en su propia familia a fin de lograr su preparación e integración a la comunidad. Este servicio lo ofrecen los miembros de los consejos comunitarios y de las comunidades eclesiales de base, quienes preparan a los padres que piden el bautismo de sus hijos y de los adultos que piden los sacramentos de Bautismo, Confirmación, Unción de los enfermos y Matrimonio... Esta catequesis privilegia la participación en la comunidad eclesial donde se experimenta los valores que se anuncian.

 

3. Pastoral Juvenil (Adolescentes, Jóvenes, Universitaria)

 

Sirve a los jóvenes de los 12 a los 25 años, quienes asuman su responsabilidad en la Iglesia y en la sociedad. Promueve un dinamismo que moviliza a todos los jóvenes en su conjunto como grupo social al servicio de la construcción de la comunidad eclesial y humana. En especial, promueve un movimiento de jóvenes para la comunidad, a nivel parroquial que ayuda a los jóvenes a integrarse plenamente en la vida de la comunidad donde se les acepta y se les da un lugar. Organiza servicios, actividades y gestos en los que los jóvenes favorecen el crecimiento progresivo de la comunidad de acuerdo al itinerario evangelizador y con el Plan Pastoral que lo expresa.

Realiza encuentros de diversos tipos para todos los jóvenes, donde se favorecen las relaciones de amistad entre ellos y se promueve su organización como movimiento. Se dan encuentros de formación de acuerdo a la edad y a la función de la opción vocacional propia del joven. Capacitan a los líderes del movimiento o los diversos grupos promotores a nivel diocesano, zonal y parroquial.

La Comisión está compuesta, además de un grupo de jóvenes, por el responsable de la comisión y un número suficiente de miembros, presbíteros, religiosas y laicos asesores, con capacidad para trabajar con la juventud, animar sus actividades y servir a su formación.

Esta comisión tiene vínculos con la pastoral de adolescentes o amigos y servidores de Jesús, así como la pastoral universitaria. Es desafío para la pastoral juvenil integrar a estos dos grupos. A medida que se fortalecen los adolescentes, tendremos en el futuro jóvenes con mayor liderazgo. Y a la vez es una necesidad brindar un espacio de acogida y acompañamiento a los jóvenes que están en las universidades para que no pierdan sus vínculos de fe.

 

4. Pastoral de Liturgia

 

Se ocupa de las celebraciones dominicales y festivas, de las celebraciones de los sacramentos y de los funerales, del arte y de la música sagrada. Promueve las diversas celebraciones de modo que eduquen al sentido comunitario, de acuerdo con el proceso catecumenal de todo el pueblo de Dios tal como se expresa en el Plan diocesano de Pastoral.

Desarrolla la capacidad pedagógica que tienen las celebraciones litúrgicas para educar la comunidad cristiana. Capacita a los ministros involucrados acólitos, lectores, cantores y músicos, recepcionistas, sacristanes, monitores, equipo de bienvenida, presidentes de asambleas etc. La comisión para las celebraciones litúrgicas se subdivide en equipos de trabajo de acuerdo a los diversos servicios que ofrecen.

La liturgia parroquial convoca a todos a dar culto a Dios y se realiza de una manera viva y participativa ya que en nuestras liturgias, la asamblea cristiana celebra una fiesta de fe. La Eucaristía es centro y plenitud de la vida cristiana, consolida la comunión entre los hermanos, el pueblo de Dios.

Nuestras Eucaristías realizadas en las comunidades, son celebraciones gozosas, en las que se experimenta la presencia del Señor, a través de los signos, gestos, alabanzas, cánticos, oraciones, realizados en la Asamblea para la gloria de Dios y el fortalecimiento espiritual de la comunidad eclesial. La participación de los ministerios: Coros, Lectores, Monaguillos, Acomodadores, Monitores, los que recogen la ofrenda, Sacristanes, en nuestras celebraciones eucarísticas, crean atmósfera de alegría, de solemnidad y provocan la participación del entero pueblo de Dios.

La Eucaristía se celebra en todas las comunidades y donde no es posible celebrarla semanalmente se realiza como culto dominical, una Celebración de la Palabra, que permite participar a toda la comunidad. Todas las comunidades tienen su Capilla con el Santísimo Sacramento y Ministros de la Eucaristía que distribuyen la Santa Comunión.

 

5. Pastoral Social (Mujer, Infancia, Haitiana, Ecología y Medio Ambiente, Penitenciaria, CEDAJUR, Salud, etc.)

 

Ha asumido la responsabilidad de promover la Doctrina Social de la Iglesia en todos los niveles de la Iglesia y en los diferentes ambientes de la sociedad. Se ocupa de los servicios que la diócesis ofrece a todos los pobres y necesitados de ayuda material, moral y espiritual presentes en la diócesis.

Promueve los diversos servicios materiales y espirituales que la comunidad diocesana debe y puede ofrecer a las diversas categorías de necesitados:

  a. A los enfermos en las instituciones asistenciales, públicas y privadas (hospitales, clínicas, centros de salud, etc.)

   b. A los enfermos, que están en sus casas.

   c. A los que sufren de alguna minusvalía (ciegos, sordos, mudos, etc.)

   d. A los adictos al alcohol, las drogas, a las víctimas del SIDA, etc.

  e. A los que están en situaciones particulares de necesidad, como son los encarcelados, los desocupados, los pensionados, los ancianos, las minorías étnicas, los migrantes, las prostitutas, los pobres, los niños abandonados, los sin techo, etc.

 f. A los necesitados de promoción humana y social; campesinos, cooperativas, analfabetos, etc.

 g. Otras necesidades que se presentan en la realidad de la diócesis.

Analiza periódicamente las nuevas formas de pobreza y propone formas de respuesta. Promueve y capacita las comisiones correspondientes en el nivel de decanato y/o parroquial para cumplir su cometido. Capacita a todas las personas que colaboran en los distintos campos y de acuerdo a su tarea específica. Coordina la acción pastoral de los diversos grupos, movimientos asociaciones e instituciones apostólicas que actúan en este sector.

 

6. Pastoral de Comunidad

 

Este servicio ofrece cursos, talleres, encuentros -en el nivel parroquial- que capacitan agentes y promueven a los bautizados a buscar los valores espirituales comunitarios y a crecer en ellos conforme el Plan Diocesano de Pastoral. Este servicio a la espiritualidad de comunión y del pueblo cristiano, cultiva el campo en el que se encuentran las demás espiritualidades específicas que promueven las distintas escuelas y estilos presentes en la diócesis, a través de los grupos o movimientos apostólicos. Estos enriquecen con su toque especial a la espiritualidad común o de comunión de todo el pueblo de Dios.

La pastoral de Comunidad es una pastoral integradora. Vincula a cada una de las demás pastorales y todos los movimientos de vida apostólicos dentro de la Parroquia. Todo lo que conforma el sentir comunitario. Esta pastoral vela para que los grupos se integren entre sí. También para que haya intercambios de experiencias de fe y vida comunitaria en los diferentes grupos y movimientos.

Su espacio de acción principal es la formación y seguimiento a las Casas Misión. Hacer que los materiales les lleguen a tiempo, animar a la red de mensajeros y los consejos comunitarios. La Diócesis de San Juan de la Maguana vive una espiritualidad comunitaria en fidelidad al Concilio siguiendo la oración de Jesús: “Padre que ellos sean uno como Tú y Yo somos Uno”. Promueve la oración y la espiritualidad en el marco del Plan Diocesano de Pastoral.

 

7. Pastoral Vacacional (Seminaristas, Sacerdotes)

 

La Pastoral Vocacional de la Parroquia se presenta como una respuesta de fidelidad a Cristo de los jóvenes de nuestro tiempo, que necesitados de Evangelización son a la vez una esperanza viva para la Iglesia. La pastoral vocacional es la misión de la Iglesia destinada a cuidar el nacimiento y el acompañamiento de las vocaciones.

Hay conciencia eclesial de que todos en la Iglesia estamos llamados, por tanto, la promoción vocacional es tarea de todos. Se brinda a la juventud seria, responsable, dinámica, trabajadora, amante de las cosas de Dios y emocionalmente equilibrada, la posibilidad de ser llamados por Dios a la vocación sacerdotal o a la vida religiosa. Se ora a diario y en familia por las vocaciones sacerdotales y religiosas. La Pastoral Vocacional promueve el rezo por las vocaciones. Se visita a los jóvenes dentro de su grupo familiar. Se inicia a los jóvenes en experiencias orantes, retiros para crecer en el trato de amistad con Dios. El Buen Pastor, en el cual se imparten los cuatro años del bachillerato y se reciben alumnos(as) externos.

 

8. Pastoral Familiar

 

La Pastoral Familiar fomenta la vida en todas las familias de la diócesis y el sacramento del matrimonio en todas las parejas. Llega a cada familia a través de la comunidad y de sus organismos como son: El Consejo Diocesano y parroquial, el consejo comunitario, la comunidad eclesial de base, la catequesis de niños, juvenil y de adultos, la celebración de la palabra y la Red de Mensajeros.

Promover las celebraciones de matrimonios por la Iglesia cada tres meses por comunidades, distritos parroquiales o por parroquia. Se ocupa de la acción pastoral a favor de las familias de la Parroquia, promueve la vocación a la santidad y a superar los problemas específicos que ellas puedan tener. Realiza diversas acciones de sensibilización, tanto en el nivel parroquial como en el diocesano. Realiza encuentros de espiritualidad de acuerdo al momento específico que viven las parejas. Ofrece diversos retiros y cursos para formar las Comisiones y Equipos en todos los distritos y sectores.

 

9. La Pastoral Educación

 

La acción pastoral de la escuela católica se propone hacer presente el Reino de Dios en la obra de la Educación, abrir la cultura al misterio de Dios, poner a la persona al encuentro con la fe, y al que lo ha encontrado ya, orientarle al seguimiento de Jesús. Son destinatarios de la acción pastoral los alumnos, los profesores, padres de alumnos, animadores cristianos y otros adultos relacionados con la escuela.

 

MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS

 

Los fieles de la diócesis viven una espiritualidad encarnada e identificada con la causa del Reino, son firmes y constantes en la práctica de la oración y en la escucha de la Palabra. Valoran la Eucaristía como centro de la vida cristiana. Se ofrecen experiencias y prácticas de la oración, se promueve la meditación y la reflexión sobre la Palabra de Dios como una forma privilegiada de hacer oración.

Se acogen las demás formas de espiritualidad que promueven los diversos grupos o movimientos. Estos enriquecen su propia espiritualidad al entender la espiritualidad de comunión e integrarla en el proceso colectivo hacia la santidad comunitaria. El servicio para la promoción de la oración y de la espiritualidad comunitaria ayuda a crecer en la fe y a superar los elementos mágico-religiosos. Desarrolla en el pueblo la santidad de las relaciones humanas y del don gratuito y mutuo de la propia vida.

Los movimientos eclesiales de vida apostólica son una fuerza evangelizadora en la diócesis, promoviendo la espiritualidad específica de su movimiento entre los miembros del distrito parroquial. Los movimientos realizan sus actividades, especialmente en los distritos parroquiales y fortalecen así este nivel de Iglesia. Las diversas formas de piedad popular en sus expresiones individuales y con sus diversas formas de oración y de espiritualidad animan al pueblo de Dios en su camino de comunión creciente.

Con las directivas de los movimientos y los que promueven la oración y la espiritualidad forman una COMISIÓN, la cual promueve la espiritualidad de comunión y de participación en la Iglesia, y para que llegue a todo el pueblo cristiano de la diócesis. En su actuar cotidiano el Pueblo de Dios descubre la presencia actuante del Resucitado que ayuda al mismo pueblo a descubrir y celebrar esta presencia preferentemente entre los pobres. A su vez los grupos y movimientos que promueven la oración y los valores espirituales son invitados a vivir con todo el pueblo las experiencias de oración que ellos cultivan. De este modo el pueblo conoce la riqueza de los diversos carismas y enriquece su experiencia espiritual en el marco de una espiritualidad de comunión. Procuran la formación de agentes adecuados para este servicio, tanto en lo que se refiere al acompañamiento espiritual de las personas como al asesoramiento de los grupos, con el fin de ayudar a la comunidad a mantenerse fiel y creciendo en la unidad.

 

FORMACIÓN

 

Si no eres hermano preparado, serás hermano separado. La formación es el desafío de cada parroquia. Según lo define nuestro Obispo debe ser el 33% de la vida ministerial del sacerdote. Los sacerdotes debemos brindar la apertura para formar las comunidades en el conocimiento de la Palabra de Dios, la Liturgia, historia de la Iglesia, dimensión social de la Iglesia, Documentos de la Iglesia, Espiritualidad, oratoria, etc. Es la misión del sacerdote formar a su pueblo; porque el desconocimiento de la Iglesia y la Palabra de Dios engendran muchos protestantes. Así mismo, los fieles deben tener apertura a la formación. Asistir a las asambleas, retiros, cursos, talleres, reuniones, etc. El hacer no pesa. Aprovechemos todos los espacios de formación que se brindan tanto a nivel parroquial como Diocesano.

 

MISIÓN

 

La Iglesia es misionera o no será Iglesia, porque la misión es la razón de ser de la Iglesia. Ella existe para evangelizar. Cristo la hizo misionera al enviarla por todo el mundo a evangelizar. La Iglesia realiza la misma misión de los apóstoles que era la misión de Cristo y la misión del Padre.

Las Parroquias viven un proceso de misión permanente hacia dentro de sí y hacia fuera de sí. Evangelizado a los ya evangelizados y yendo en busca de los alejados. Así vivimos los procesos misioneros propuestos dentro del Tercer Plan Nacional de Pastoral. Actualmente, nos enfocamos en la Misión Continental. Ésta ha sido un proceso de renovación a lo interno de nuestra parroquia.

Todo lo que hacemos en la Iglesia va en torno a que sea una parroquia misionera. Misionar es el eje trasversal del quehacer de la Iglesia a través de las áreas pastorales, ministerios, servicios, movimientos, etc.

En este sentido, el cristiano que no ha descubierto dentro de sí la chispa del misionero no es un verdadero cristiano. No se puede ser discípulo si no se es misionero. Nadie que haya amado a Dios podrá amarlo tan poco que su amor no le mueva a ser un testigo de aquel que ama.

 

MINISTERIOS

 

Una iglesia ministerial es una iglesia que sirve y crece. La visión de Iglesia del Vaticano II se opone a una iglesia clericalita, es decir, una iglesia centrada en la figura del sacerdocio.

Por eso, para crecer hay que vivir los ministerios como signos de comunión y participación. Los cristianos, por el bautismo, recibimos el don ministerial para el servicio a Dios a través de los hombres. Es el bautismo el que nos hace ser ministros de Cristo.

Los ministerios son servicios que por amor a Cristo y la Iglesia y por derecho bautismal, todos los cristianos gozamos de ellos.

Los ministerios hacen sentir a los fieles comprometidos con el crecimiento pastoral del la Iglesia. Por eso se hace necesario cultivar en virtud del ser cristiano este derecho y obligación de los bautizados.

Todo lo que es servicio en la Iglesia ha de ser ministerial. Muchos de estos ministerios pueden ser instituidos como parte del proceso de crecimiento en el servicio de cada creyente.

Tenemos el ministerio de presidentes de asambleas que son hombres casados por la Iglesia que sintiéndose comprometidos con Cristo colaboran con el sacerdote en la celebraciones de la Palabra, ayudando a las comunidades a vivir la liturgia dominical. Así como también asistir al sacerdote en el servicio del altar. En nuestro modelo ideal aspiramos a tener un animador por cada comunidad. Estos animadores comenzaremos a dar la primera etapa de formación en la Parroquia y, luego, entraran en un proceso de formación a nivel diocesano. Así que, cada comunidad y sector vaya buscando su presidente de asamblea para que lo presente al sacerdote.

Los ministros extraordinarios de la eucaristía, su misión principal es la pastoral de los enfermos. Llevar la comunión a aquellos hermanos que por su delicado estado de salud no pueden asistir a la Eucaristía. Estos ministros visitan, dan cariño y acogen a los enfermos. Dice el Padre Pío que: “en cada pobre que sufre está Jesús que sufre; en cada enfermo que sufre está Jesús que sufre; en cada pobre enfermo que sufre está Jesús dos veces”. El enfermo es el enfermo de Cristo. Así nos lo dice ÉL mismo en la parábola del juicio final: estuve enfermo y me visitaste…. es por esto que animamos a los ya iniciados ministros extraordinarios y también a los nuevos ministros a seguir brindando este apoyo especial a los preferidos del Señor.

El ministerio de los lectores, aquellos que prestan sus labios al Señor para que su Palabra sea escuchada. Cuando Dios quiso encarnar su Palabra en el corazón de la humanidad, se sirvió del mejor recipiente que fue la Virgen María. Hoy día que su Palabra se sigue encarnado en cada corazón, debemos ofrecer lo mejor para Dios. El lector debe leer durante la semana completa, todos los días la lectura que va a proclamar el domingo. Vivir la Palabra que va a proclamar. Llegar a tiempo a la Iglesia, estar adecuadamente vestido, ropas decentes, sin colores o diseños extravagantes. Se debe proclamar con alegría, entonación y dicción correcta, pausado, con seguridad, coherencia de vida. Hacer conciencia que lo que se lee no es un libro, un periódico, una revista, sino la Palabra de Dios que será sembrada en el corazón de todos los presentes. Dar a Dios lo mejor, dejar que Él use tu voz...

Ministerio de música. El que canta, canta para Dios y esa es su misión. Se sirve a Dios a través de la música embelleciendo la liturgia. Al igual que los lectores, nunca se debe improvisar. A música es agradable a Dios y a los hombres, por eso se debe hacer con maestría. Buscar cantos litúrgicos de acuerdo al tiempo litúrgico. Lecturas que animen y motiven la Palabra del día. La música en la misa no es un concierto, sino una animación al pueblo. Por eso un buen coro no es el que canta bello, sino el que pone al pueblo a cantar bello.

Ministerio de animadores de comunidad. Un animado de comunidad es alguien que tiene ánimo. Son los coordinadores de las Casas Misión. Este ministerio se instituye cada año en nuestra Diócesis el día 24 de junio. Este día se renueva el ministerio de los que son animadores y se instituyen a los nuevos animadores de Comunidad o Casas Misión. Por cada 10 ó 15 familias debemos tener un animador de comunidad.

Muchos otros son los ministerios de servicio en la Iglesia. Esperamos que cada bautizado asuma su misión y viva su bautismo como un ministerio al servicio de Cristo. ¿Cuál es tu ministerio?

 

REUNIONES Y ACTIVIDADES

 

Todos los Consejos de manera ordinaria tienen reunión una vez al mes para dar seguimiento a los planes Parroquiales y Diocesanos de acuerdo al Itinerario de Evangelización del año en curso. Esta reunión debe ser programada la última semana del mes en curso para planificar el mes siguiente o en su defecto, la primera semana del mes. De este modo los consejos revisan su programación y el Acta de los Consejos y pueden planificar a tiempo las exhortaciones que hace el Itinerario de Evangelización.

De manera extraordinaria, los consejos se reúnen cuantas veces las necesidades lo precedan. Es importante informar al párroco, religiosa, equipo pastoral, asesores y coordinadores Distritales el motivo de las reuniones extraordinarias.

Los grupos y movimientos apostólicos, coros, jóvenes tienen sus reuniones ordinarias. También realizan reuniones extraordinarias dentro y fuera del territorio parroquial. Del mismo modo, es importante informar el motivo de dichas reuniones.

 

ECONOMÍA

 

Es obligatoria para cada parroquia la formación del Consejo para Asuntos Económicos. El Consejo Económico vela por la vida económica de la Parroquia: administración de los bienes; control de entradas y salidas vía cheques y facturas. Rendir informe mensual. Hacer actividades de recaudación de fondos. Motivar a los fieles para que apoyen a la vida pastoral del la Iglesia. Ser un apoyo para que el sacerdote no se preocupe de lo material, sino de la vida espiritual. El Evangelio de Lucas (cf. 8,3) dice que había un grupo de mujeres, entre ella la Magdalena que ayudaban a Jesús con lo económico. Así mismo nos cuenta el libro de los Hechos de los Apóstoles que se eligieron diáconos (servidores) para que se encarguen de los pobres y viudas.

 

PROPÓSITOS Y DESAFÍOS

 

1. Dar seguimiento al Plan Pastoral

2. Dar seguimiento a la Misión Continental

3. Dar seguimiento a las Casas Misión

4. Fortalecer los Consejos Comunitarios y Distritales

5. Misas o celebración de la palabra todos los domingos en las comunidades con apoyo del los presidentes y ministros.

6. Hacer asamblea parroquia de animadores cada dos meses

7. Fortalecer los ministros de la eucaristía y enfermos

8. Elegir 15 hombres para presidente de asamblea y formarlos en la parroquia un día a la semana

9. Formar el grupo de monaguillos

10. Formar y fortalecer el consejo económico (Formar el grupo de amigos y colaboradores de la pastoral parroquial)

11. Llegar a tasa cero en bautismo

12. Fortalecer los movimientos de vida apostólica de la parroquia y traer otros

13. Hacer la liturgia más viva y participativa

14. Los coordinadores de aéreas de vida eclesial deben participar de las reuniones del consejo

15. Hacer que nuestros censos sean bonitos.

16. Aumentar la participación en las misas y celebraciones

17. Celebración de matrimonios

Para mantener animados y formados todos los agentes de pastoral, hacer un “Encuentro Bimensual de Animadores”. En ese encuentro participan todos los coordinadores de los Consejos Comunitarios y Distritales, los coordinadores de las AVE, los coordinadores de los grupos movimientos parroquiales, los animadores de Casas Misión, los presidentes de asambleas y diáconos. En las parroquias que tienen distritos urbanos y rurales, estos encuentros se pueden hacer bimensuales en cada distrito y dos veces al año a nivel parroquial. Estos encuentros son importantes porque animan y forman a todos los agentes, además de incentivar el compartir con todos los miembros de la parroquia.