Derecho al Nombre y la Nacionalidad

DERECHO AL NOMBRE Y A LA NACIONALIDAD

Situación en la Diócesis de San Juan de la Maguana sobre las declaraciones de nacimiento:

 

Año 1991: Para este año teníamos 34 % de las personas sin declarar al igual que toda la Región Sur.

 

Al año 1998, al concluir la cuarta visita pastoral habíamos bajado a 17% las personas sin declarar. De las 296,731 personas censadas, había  30,971 sin declarar. En realidad este número es mucho mayor, pues nuestra población estaba estimada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) para el año 2000 en más de 500,000. Teníamos, pues, para ese año un promedio de 60,000 personas sin declarar en las Provincias de Azua, San Juan y Elías Piña. A continuación presentamos los datos por Zonas Pastorales y por Parroquias:

Zona Centro

Sin Declarar

%

Zona Azua

Sin Declarar

%

Zona Fronteriza

Sin Declarar

%

Catedral, SJM

3, 004

13

Los Remedios Azua

2, 960

16

Las Matas

2, 803

12

Esp. Santo SJM

3, 529

22

Buen  Pastor Azua

968

11

El Llano

1, 332

18

Santísimo Redentor SJM

2, 684

21

Corazón de Js. Azua

2, 285

18

El Cercado

4, 148

22

Juan Herrera

2, 835

20

Padre Las Casas

1, 550

14

Hondo Valle

1, 965

21

Vallejuelo

1,128

22

Las Yayas

2, 684

15

Bánica

183

6

Bohechío

1,064

17

Sabana Yegua

2, 744

28

Comendador

1, 472

18

 

 

 

Peralta

1, 767

20

Pedro Santana

212

13

 

 

 

Guayabal

562

8

 

 

 

 

 

 

Estebanía

1, 698

19

 

 

 

 

 

 

Las Charcas

640

12

 

 

 

 

 

 

Tábara Arriba

998

22

 

 

 

TOTAL

14, 244

 

TOTAL

18, 856

 

TOTAL

12, 115

 

 

El por ciento más alto de personas sin declarar lo tenía la Zona Centro 18 %, luego la Zona Fronteriza 17%  y por último la zona de Azua 16 %. En números absolutos la Zona de Azua es la que tenía más personas sin declarar.

 

Del cuadro anterior podemos observar que Bánica tenía el menor índice de personas sin declarar (6%) de los visitados. Las parroquias que tenían un índice más alto de personas censadas sin declarar eran las siguientes: Sabana Yegua: 28%; El Cercado, Vallejuelo, Tábara Arriba, Espíritu Santo de San Juan de la Maguana: 22%; Hondo Valle y Parroquia Santísimo Redentor de San Juan de la Maguana: 21% y Juan de Herrera y Peralta: 20%.

 

Año 2010, al concluir la visita pastoral, hemos bajado al 7.27 %.

 

Qué hemos hecho para bajar de un 34% al 7%?

 

1)- Hemos hecho una gran motivación a todos los consejos comunitarios para que ellos se sientan los responsables de la declaración de nacimiento de todas las personas que viven en sus comunidades. Les hemos hecho ver que no son los padres los únicos responsables de declarar sus hijos porque no declarar sus propios hijos supone una anormalidad, una falta de juicio o de criterios, y esto por falta de alguien que les aconseje. Los consejos comunitarios son, pues, los principales responsables de aconsejar a los padres de su comunidad que tienen sus hijos sin declarar.

2)- Trabajo con los oficiales del Estado Civil: Hemos hecho en estos 20 años un trabajo con los Oficiales  del Estado  Civil llevándolos a los distintos distritos parroquiales (Conjunto de 3 a 7 comunidades). El consejo distrital ha sido responsable de esta tarea. Las parroquias han hecho una hoja para levantar el censo e inscribir a las personas no declaradas. El consejo junto con el alcalde firma dicho formulario de tal manera que cuando llegue el oficial del Estado  Civil solo tenga que hacer la trascripción. 

3)- Coordinación con la Junta Central Electoral: Hemos logrado convencer a la Junta Central Electoral de la necesidad que tiene nuestra diócesis en este sentido. La Junta Central Electoral convocó  a  los Oficiales del Estado  Civil  de todo el Sur en San Juan de la Maguana el 14 de febrero de 1998. Los Jueces de la Junta Central Electoral ordenaron que salieran de sus oficialías y comenzaran a hacer operativos porque muchos se resistían a ir a las comunidades, creyendo que esto les estaba prohibido.

 Hemos logrado también que la Junta Central Electoral nos dejara instalado el mismo día 14 de febrero, cinco delegaciones  para declarar los niños al nacer en los hospitales de Comendador, Las Matas de Farfán, San Juan de la Maguana, Azua y Barahona. Esto es  punto de avance.

La Junta Central Electoral prometió y realizó un mes más tarde un operativo en Pedro Santana, donde la mayoría de las personas no estaban declaradas y había una queja constante de todos los habitantes de las zonas montañosas de que les era imposible que la Oficialía Civil les aceptara sus declaraciones. Los oficiales civiles están más dispuestos a hacer los operativos después de esta visita de los Jueces de la Junta Central Electoral.

 

Las principales dificultades se presentaban con las personas que tenían más de 13 años, pues teníamos unos 13 requisitos, entre los cuales figuraban las dos  visitas, una al Huacalito y la otra a la oficina de la Junta Central Electoral en el Distrito Nacional. Esto hacía casi imposible declararse.

 

También dificultaba la declaración el que el padre o la madre de quien se iba a declarar fuera de procedencia  haitiana, o que uno de los padres no estuviera declarado.

 

Los procesos de declaración tardía son detenidos en los períodos electorales y como las elecciones son cada dos años y el tiempo que una persona requiere para declararse es largo, las personas terminan vencidas en su esperanza por declararse.

 

Perspectivas:

 

 1) Seguimos el proceso con la Junta Central Electoral, se reducen unos requisitos y se ponen otros.

 

2).- Cada consejo comunitario debe incluir en una de sus reuniones mensuales el tema de las declaraciones de nacimiento. A partir del censo que realiza cada año, identificar las familias que tienen personas sin declarar, les hará una visita motivándoles y ofreciéndoles ayuda hasta lograr que no quede nadie sin declarar en su comunidad. Esta Iglesia Diocesana de San Juan de la Maguana busca que todos sus hijos posean uno de los derechos  fundamentales del ser humano: el derecho a tener su propio nombre, el derecho a tener una patria, el derecho a poder estudiar y realizar las funciones como ciudadano. En este sentido creemos que estamos colaborando con un derecho de promoción humana.

 

3) Como un acto de justicia hemos tenido que permitir el bautismo a aquellas personas mayores que no pueden declararse y que ya las tenemos en los formularios de preinscripción que elaboramos para el operativo que nos ofreció la Junta Central Electoral y que no hemos podido lograr. A continuación transcribimos la circular número 4 del 27 Marzo del 2001.

 

AUTORIZACIÓN PARA BAUTIZAR ADULTOS QUE NO HAN PODIDO OBTENER SU ACTA NACIMIENTO:

 

“Que no quede nadie sin declarar” ha sido una de nuestras metas

Hemos estado haciendo un hermoso trabajo durante más de nueve años para que nuestros fieles obtengan sus actas de nacimiento. Las parroquias, los distritos parroquiales y las comunidades han organizado con mucho esfuerzo este apostolado, organizando sus operativos, llenando los papeles, trabajando con los alcaldes, llevando a los oficiales civiles hasta las mismas comunidades. Hemos tenido el apoyo de la Junta Central Electoral, cuyos jueces se trasladaron hasta San Juan de la Maguana para motivar a los Oficiales Civiles de todo el Suroeste, y nos puso centros de declaración en los hospitales más grandes. Hemos podido bajar el número de los no declarados. Pero en la actualidad este proceso de avance que hemos tenido se ve frenado por la gran cantidad de madres y padres sin declarar y quienes a su vez no pueden declarar a sus propios hijos.

Operativo de identificación de mayores de 12 años sin declarar: Motivado por las palabras alentadoras del Presidente de Junta Central Electoral (JCE) comenzamos en todas las parroquias a identificar y tomarles sus datos a todos los mayores de 12 años sin declarar, para facilitar el trabajo de los operativos a organizarse desde la JCE. Aunque hemos firmado un acuerdo entre la Iglesia y la JCE por medio del cual nos comprometemos apoyar ese trabajo en nuestras comunidades, el proceso es lento, hay timidez para continuar con los operativos de los mayores de 14 años. Siento que hay un estancamiento, que falta voluntad política. Estamos intentando otra vía, la de introducir un proyecto de ley de amnistía para los no declarados.

El grito de angustia de tantas personas mayores, que no pueden declararse y que por  tanto no pueden bautizarse, ni bautizar a sus hijos no declarados, ha llegado hasta mí con tanta fuerza, que me ha arrancado las lágrimas de impotencia. No hay derecho a que tantos dominicanos, que no están declarados a causa de la ignorancia y de las trabas burocráticas en el sistema de registro civil, sean mantenidos sojuzgados y explotados por legalistas, que no encuentran soluciones para desatar a tantos inocentes. Nuestros dominicanos tienen DERECHO A SU IDENTIDAD, es un derecho básico de la persona humana.

Después de haber consultado con nuestros presbíteros, hemos creído, que en conciencia no podemos negar la gracia del bautismo a aquellos que por error o ignorancia no han podido declararse y ahora, aunque quieran, no lo pueden lograr. (Hasta ahora hemos exigido dicho documento como condición del bautismo, pues el que quiere ser cristiano debe cumplir con los deberes  humanos).

Para dar seguimiento al trabajo que hemos hecho de identificar a nuestros fieles no declarados civilmente, a los que ya les hemos llenado sus documentos, con apoyo del alcalde y de testigos cualificados que nos aseguran esos datos...

AUTORIZAMOS PARA QUE, DESPUES DE UN PROCESO CONVENIENTE DE FORMACION Y UTILIZANDO LOS DATOS DE DICHOS FORMULARIOS DE PREPARACIÓN PARA LOS OPERATIVOS DE DECLARACIÓN DE NACIMIENTO, PUEDAN SER BAUTIZADOS.

Queremos, con este paso, cumplir con nuestras obligaciones, dar una respuesta, aunque incompleta, al trabajo realizado y facilitar el que con el acta de bautismo, que les entregaremos inmediatamente después del mismo, les pueda ser más fácil su posterior declaración.

Agradezco tanto esfuerzo como han hecho para colaborar con este problema humano, cuyo último paso en su solución no depende de nosotros”.

 

Monseñor José Grullón Estrella

Obispo de San Juan de la Maguana, R.D.