Identidad del Catequista

 

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IDENTIDAD DEL CATEQUISTA

Mons. José Grullón Estrella

 

 

“Sentimos la urgencia de desarrollar en nuestras comunidades un proceso de iniciación en la vida cristiana que comience por el kerygma y, guiado por la Palabra de Dios, que conduzca un encuentro personal, cada vez mayor, con Jesucristo, perfecto Dios y perfecto hombre , experimentado como plenitud de la humanidad, y que lleve a la conversión, al seguimiento en una comunidad eclesial y a una maduración de fe en la práctica de los sacramentos, el servicio y la misión”.  Doc. Apar. 289.           

 

1.- Llamado desde el vientre de su madre. Pero tiene que hacerse catequista, hacerse agente de pastoral, evangelizador.

En la escuela de María:

  • Sierva                          He aquí la sierva. Actitud de servicio, trabajo, docilidad. No dueño.

Se aprende en la escuela de la familia: Joaquín y Ana. La vida.

  • Sierva del Señor           La Sierva del Señor. A quien servimos? “Yo y mi familia serviremos         

                                   al Señor” Josué

  • Primacía de la Palabra  “Hágase en mí según tu Palabra”

María escuchaba, meditaba y guardaba todo en su corazón

 

“La palabra del Señor permanece para siempre. Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos” (1 P 1,25).

 

El encuentro de los discípulos de Emaús con Jesús, descrito por el evangelista Lucas (cf. L c 24,13-35), representa en cierto sentido el modelo de una catequesis en cuyo centro está la « explicación de las Escrituras », que sólo Cristo es capaz de dar (cf. L c 24,27-28)”

1-     Acercarse, buscar, misión, no dejar perdido…

2-     Preguntar, Qué discuten, de qué hablan…?

3-     Iluminar con la Palabra de Dios…

4-     Los lleva a la Eucaristía: “Lo reconocieron al Partir el pan”

 

2.- Ungido: Consagrado (por el bautismo, ungido por la confirmación y alimentado por la Eucaristía)

1) Lavado con la Sangre del Cordero. Reconciliación, el perdón…

2) Ungido por el E.S. “Lleno” como María.

            Vida Trinitaria. Relación con cada persona. Trato.

Actitudes: Obediencia (Padre), Confianza (Hijo), Docilidad (E,S.)

 

3.- Enviado: Triple Misión:  (“María salió presurosa a visitar a su prima Isabel”.) 

 

a) Como

  • Profeta, va delante, “Hagan lo que él les diga”. Cumplir todo lo él nos pida.
  • Sacerdote, vida de oración, Pastoral del Domingo,
  • Rey, ordenar el mundo

b) Para forma al pueblo sacerdotal, permanente, que nace del bautismo, se fortalece con la confirmación y se alimenta de la Eucaristía

c) Que ofrezca  a Dios un Sacrificio de:

  • Expiación
  • Comunión
  • Acción de gracias. “Alaba mi alma al Señor…”

 

4.- El catequista:

 

a) Con  celo por la salvación de todos. Ardor. Por todos, por la viña, pueblo de Dios.

La Iglesia reparte las responsabilidades, niveles de Iglesia, crea instancia para cada nivel.

“Hay de mí sino evangelizare”

“La voz del Señor me quema dentro”

Para transformar el mundo, formar comunidades cristianas

Sin catequesis no hay evangelización, no hay comunidad.

 

b)) Fidelidad: Permanencia, compromiso, fidelidad, madurez, constancia, ser fiel hoy. Frutos.

 

c) En Comunión y Participación

En comunión: Con Dios y con los hermanos: Asegura los frutos

Trato con las personas, relación personal

Relación con la Iglesia, con su obispo, sus sacerdotes (son los que envían) y con los fieles laicos y con los alejados e indiferentes.

Relación con su familia, prepararle a la donación total, entrega absoluta

 

En participación: Planificación: Obra del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Programar su acción pastoral. Plan diocesano, parroquial, distrital  comunitario y familiar.

 

d) Alegría: No sentirse fracasado (2 Timoteo 1ss) Reaviva ese don de Dios.

                        Las batallas se ganan en el interior, venciendo el egoísmo.

                        El cambio se da en el interior de las personas

Es un don del Espíritu, sentirse amado por Dios Padre

Se manifiesta en el dolor y las pruebas

El encuentro es con Cristo Resucitado, vencedor de la muerte.

 

e) Vive de la fe como la de Abrahán:

 

Lo que debe dejar:

1-     Deja tu tierra (lo que posees, por algo que sólo es posible)

2-     Deja tu patria (lo que te da seguridad)

3-     Deja la casa de tu padre (la familia, de su hermano Najor, luego de su sobrino Lot, luego en Mambré de su hijo Ismael, y en Bersheba renuncia de su hijo Isaac)

4-     Y ponte en camino.

 

La promesa de Dios a Abraham es la siguiente: “De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre; y sé tú una bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan. Por ti se bendecirán todas las familias de la tierra

Estas promesas se reducen a seis:

 

1-     Dios promete hacer salir de Abraham una nación grande, cuando su mujer, Sara, es estéril (Gn 11,30) y él demasiado viejo para iniciar la emigración.

 

2-     Se le asegura el bienestar cuando su empobrecimiento raya con la miseria.

 

3-     Se promete que el nombre de Abraham será grande como sólo lo es el del Señor, cuando la realidad dice que es un pobre desgraciado.

 

4-     Se afirma que Abraham será una bendición, es decir, todos verán cómo se porta el Señor con quien cumple su voluntad; sin embargo, Abraham no tiene tierra, ni patria, ni familia; está solo y abandonado.

 

5-     Las promesas de bendición se extienden a los amigos de Abraham, amigo de Dios. Los que le bendigan recibirán bendiciones y los que le maldigan, maldiciones. De ahora en adelante nadie podrá permanecer neutral ante el plan divino y de su postura ante él dependerá su recompensa.

 

6-     Finalmente, el patriarca es la fuente de bendición para todas las familias de la tierra. La promesa se irá cumpliendo a lo largo de los siglos hasta llegar a su realización palpable y concreta.